san miguel de abona

Creciente apoyo para designar al Hermano Pedro compatrón de Canarias

San Miguel, el último ayuntamiento en unirse a la propuesta, se suma a Granadilla y Vilaflor para reconocer de esta forma al santo

El Ayuntamiento de San Miguel de Abona se sumó ayer a los municipios sureños que ya han aprobado en pleno la propuesta del Consistorio de Vilaflor de Chasna para asignar al Hermano Pedro el título de compatrón de Canarias. La iniciativa contaba ya con el respaldo de Granadilla de Abona, que la aprobó en la sesión plenaria del pasado mes de junio. Este acuerdo refuerza las opciones de que el primer santo de las Islas, por su gran valor histórico y cultural, se convierta en compatrón, dada también su influencia, que trasciende fronteras y generaciones.

Lot García, portavoz del gobierno de San Miguel, presentó la iniciativa como un merecido reconocimiento al Hermano Pedro. La propuesta respaldada destaca, sobre todo, la relevancia de su obra social, desarrollada tanto en Canarias como en Sudamérica.

La beatificación del Hermano Pedro, en 1980, en la Basílica de San Pedro del Vaticano y su posterior canonización, en 2002, en la Ciudad de Guatemala por el Papa Juan Pablo II fueron dos hitos que consolidaron su legado espiritual y humanitario, perdurando hasta nuestros días.

Apoyo firme y decidido

El Ayuntamiento de Granadilla de Abona, liderado por Jennifer Miranda, ratificó en el pasado junio su apoyo a la propuesta de Vilaflor de Chasna, resaltando la dedicación del Hermano Pedro a los más vulnerables. Tras la aprobación de la iniciativa en esta corporación, la regidora subrayó la importancia de su labor, “no solo en las Islas sino también en Sudamérica, especialmente en Guatemala, donde su impacto social fue significativo”, influyendo para bien en la vida de muchos.

David Santos, concejal de Atención Ciudadana, destacó también que la figura del Hermano Pedro no se limita a un contexto religioso, sino que su influencia abarca aspectos humanistas y sociales. “Tiene un significado especial para la sociedad. En Granadilla, su trascendencia se refleja en diferentes actividades desde hace varias décadas, como el camino que lleva su nombre y la ruta nocturna al Ere”.

Un legado que une fronteras

Pedro de San José Betancur, conocido como el Hermano Pedro, nació en Tenerife en 1626. Luego, se trasladó a Guatemala, donde consolida su obra, dedicando su causa a ayudar a los más necesitados. Fundador de la Orden de los Betlemitas, su labor abarcó la creación de hospitales, escuelas y albergues para pobres, enfermos y huérfanos. Su legado humanitario y espiritual, que trascendió fronteras, lo llevó a ser beatificado y canonizado.

La reciente propuesta de los consistorios sureños para designarlo compatrón de Canarias destaca su duradera influencia y el profundo respeto que inspira en la comunidad canaria y latinoamericana. La aprobación de esta iniciativa en algunos municipios no solo refuerza el reconocimiento local del legado del Hermano Pedro, sino que también promueve la difusión de su legado a escala regional e internacional.

La influencia del Hermano Pedro se extiende más allá del ámbito religioso, abarcando varios campos en la sociedad contemporánea, convirtiéndose en un símbolo de esperanza y compasión para las comunidades de Canarias y Latinoamérica.

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