La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) define el Bienestar Animal de la siguiente manera: estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las que vive y muere.
De acuerdo con el investigador David Fraser, la medición del bienestar animal se divide en 3 áreas: Salud física, alimentación y confort; emociones; y comportamientos naturales. Teniendo en cuenta estos factores, las auditorías valoran dos categorías de indicadores de bienestar animal: los basados en el ambiente y los basados en el animal.
El bienestar animal no es una sensación subjetiva, sino un parámetro que se puede medir científicamente. Loro Parque colabora con investigadores e instituciones científicas de todo el mundo para estudiar de manera precisa cómo medir el bienestar de los animales. Ante los argumentos sentimentalistas expuestos por algunas asociaciones animalistas, es crucial proporcionar una respuesta científica y basada en evidencia.
Zoológicos modernos como Loro Parque tienen periódicamente auditorías de expertos externos, que miden, a través de un análisis objetivo, si se proporcionan las condiciones adecuadas para los animales que viven en la Embajada Animal. La Embajada Animal ha pasado estas auditorías de manera satisfactoria, sin ir más lejos, fue el primer zoológico europeo en recibir la certificación del programa Humane Conservation de Global Humane, una de los mayores certificadores de bienestar animal del planeta.
El espacio es uno de los puntos de mayor debate en lo que al bienestar animal en zoos se refiere. Aunque la extensión del mismo es un aspecto a tener en cuenta,no es lo único que importa. “En base a nuestra experiencia haciendo auditorías en zoológicos, es muy infrecuente ver instalaciones donde el espacio sea insuficiente. Dicho esto, lo importante es la calidad del espacio, no la cantidad. Una instalación puede ser muy grande pero aun así ser deficiente para el animal”, explica el catedrático de la Facultad de Veterinaria de la UAB, Xavier Manteca.
Cuando hablamos de calidad del espacio, el enriquecimiento ambiental juega un papel fundamental. Se entiende por enriquecimiento ambiental como aquella estrategia elaborada por los profesionales de los zoológicos para promover estados físicos y emocionales positivos, a través de la estimulación de conductas naturales gratificantes. Estas estrategias, junto a una adecuada nutrición y cuidados veterinarios aseguran el bienestar de los animales que residen en zoos y acuarios modernos.





