La urbanización residencial Palm Mar va camino de convertirse en otra Veronicas, denuncian algunos vecinos y propietarios, que se ven “obligados” a soportar botellones cada noche. El problema se inició con la apertura de un establecimiento turístico, concretamente un aparthotel. Desde entonces, expresan los vecinos, se han producido denuncias constantes de los vecinos del Palm Mar por los ruidos diurnos y nocturnos, los botellones, las peleas, la acumulación de la basura en las calles y fiestas de madrugada que es la nueva realidad de una localidad que, en el Planeamiento Urbanístico El Palm-Mar, no estaba planificado el uso turístico.
Como informa la oficina técnica del Ayuntamiento de Arona, la parcela donde se ubica el aparhotel tiene licencia de la vivienda colectiva.





