El paso de la borrasca Dorothea por Canarias ha dejado importantes incidencias, sobre todo en La Gomera, El Hierro y Tenerife. El Cabildo desplegó un operativo de 150 personas para poder hacer frente a las incidencias pero, desde que ha salido el sol, una playa de Tenerife se ha llenado de personas que han querido darse un chapuzón pese a las recomendaciones de no hacerlo.
Rosa Dávila, presidenta del Cabildo, ha recordado hoy que la alerta máxima se mantendrá en la isla hasta las 18:00 horas, cuando el Gobierno de Canarias revise la situación, a la vez que ha añadido que es previsible que se deje a la isla en situación de prealerta por viento, fenómeno costero, riesgo de incendio y entrada de calima.
“Hemos tenido vientos sostenidos de 70-80 km/h y rachas superiores a los 100 km/h y que en algunos casos llegó a 130 km/h. Hemos desplegado un operativo de más de 150 personas y agradezco la ayuda de las policías locales, policía canaria y servicios de protección civil de los municipios”, ha puntualizado Dávila.
Una playa de Tenerife, abarrotada
Pese a todo ello, una playa de Tenerife, Playa Jardín, en el Puerto de la Cruz, ha sido visitada por numerosos bañistas. Cabe destacar que en la misma está desaconsejado el baño después de que en su día fuera cerrada al público debido a la alta presencia de bacterias fecales en sus aguas.
El norte de Tenerife ha sido una de las zonas donde la borrasca Dorothea ha tenido mayor incidencia, con desprendimientos, caídas de árboles, corte de suministro eléctrico o dos conatos de incendio, en La Victoria y La Orotava.





