Paul Wrigglesworth, un ciudadano británico de 60 años, lleva desaparecido 19 días en Tenerife. Fue visto por última vez en el sur de la Isla el 16 de diciembre, cuando realizó una videollamada a su familia desde el pub Big Ben, situado en la Avenida Juan Carlos de Los Cristianos. Desde entonces, no se ha tenido noticia de su paradero.
Wrigglesworth llegó a Tenerife a finales de noviembre. Según su familia, su teléfono dejó de estar operativo el 22 de diciembre. Su hijo Mark ha expresado su preocupación y cree que su padre podría estar durmiendo en la playa o en cuevas. Por ello, ha hecho un llamamiento público a través del medio británico para pedir ayuda: “Cualquiera que tenga noticias sobre mi padre, buenas o malas, por favor, que se ponga en contacto”.
Una organización local de búsqueda de personas desaparecidas también ha iniciado una campaña para localizar a Wrigglesworth.
El Ministerio de Asuntos Exteriores británico ha sido contactado para emitir una declaración al respecto, pero hasta el momento no se han comunicado avances en la búsqueda.
Casos recientes similares han generado atención en la isla. En noviembre, Kris Finney, otro ciudadano británico, desapareció mientras visitaba Tenerife. Fue encontrado cuatro días después, sin dinero y con su teléfono roto, gracias a la ayuda de un comerciante local.
En verano, la desaparición del adolescente británico Jay Slater en Masca movilizó a las autoridades y voluntarios durante casi un mes. Finalmente, fue hallado sin vida tras sufrir una caída mortal.
La desaparición de Paul Wrigglesworth mantiene en alerta a su familia, que continúa esperando cualquier información que pueda ayudar a localizarlo.






