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Claudio Fuentes Sánchez: “Puede ser que estemos, por primera vez en la historia, ante la curación de un paciente con metástasis”

Expertos participantes en unas jornadas organizadas por el Parlamento de Canarias destacan el “gran avance” de la inmunoterapia: “Asistimos a una revolución en el tratamiento del cáncer”
Claudio Fuentes Sánchez: "Puede ser que estemos, por primera vez en la historia, ante la curación de un paciente con metástasis"

El cáncer ya no es lo que era, aunque sigue siendo la principal causa de muerte en hombres y la segunda en mujeres. Pero los espectaculares avances de la ciencia en el tratamiento empiezan a cercar una enfermedad cada vez menos mortal, si bien los casos seguirán aumentando en los próximos años, según advierten los expertos. Así se puso de manifiesto esta semana en una jornada dedicada a la patología, organizada por el Parlamento de Canarias, en la que participaron especialistas, pacientes y representantes de fundaciones y asociaciones.


Claudio Fuentes, jefe de Radioterapia del Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria, aportó uno de los titulares más llamativos de la sesión: “Hay buenas noticias: estamos asistiendo a una revolución en el tratamiento”, en alusión a la aparición de nuevos fármacos, entre ellos la inmunoterapia, dirigidos a moléculas específicas. “Son tratamientos muy especializados y estamos viendo cosas que no habíamos visto nunca. Por ejemplo, pacientes metastásicos tratados con inmunoterapia que entran en remisión completa y sobreviven años; no sabemos cuándo van a recaer todavía”, expuso Fuentes.


Incluso fue más allá, al asegurar que “puede ser que, por primera vez en la historia, estemos ante la curación de un paciente metastásico. Todavía no lo sabemos porque no ha transcurrido suficiente tiempo en el seguimiento, pero sí estamos viendo que hay supervivientes en remisión completa después de años”. Junto al avance de la inmunoterapia, el experto también subrayó la “revolución tecnológica en radioterapia” y recordó un dato muy revelador: en los últimos 40 años se ha duplicado la supervivencia de los pacientes con cáncer.


El jefe de Radioterapia del HUNSC avanzó que este año las enfermedades asociadas a tumores malignos crecerán un 3,3% en Canarias, comunidad que en 2023 registró 12.356 nuevos casos (una media de 554 por 100.000 habitantes), siendo el cáncer colorrectal el más frecuente (13,80%), seguido por el de mama (12,98%), próstata (12,16%), pulmón (10,84%), con un “alarmante” crecimiento entre las mujeres, y vejiga (7,68%).

CIRUGÍA Y RADIOTERAPIA


La mitad de los pacientes en fase inicial de la enfermedad se curan con la cirugía como tratamiento principal, el 40% con radioterapia mientras que del 10% restante se debe a la inmunoterapia. Claudio Fuentes apuntó también la existencia de una nueva técnica, la radioterapia ablativa, para destruir un tumor sin necesidad de cirugía. “Son entre una y cinco sesiones y se consigue eliminar el tumor sin pasar por el quirófano; el paciente no siente nada, se trata, coge sus cosas y se va a trabajar”.


Cada acelerador lineal, el dispositivo que se usa para las sesiones de radioterapia a través de la personalización de los rayos X de alta energía para que se ajusten al tumor y destruyan las células cancerosas sin afectar al tejido circundante, cuesta 2,4 millones de euros y su vida útil es de 10 años.


Delvys Rodríguez, presidente de la Fundación Canaria contra el Cáncer y jefe del Servicio de Oncología del Hospital Materno-Infantil de Gran Canaria, subrayó también en su intervención el “gran avance” de la inmunoterapia en el campo de la oncología. “En las terapias dirigidas se atacan las células tumorales y lo que estamos haciendo ahora es reforzar nuestro cuerpo (sistema inmune) para que nuestras defensas ataquen al tumor”.


Apoyó su explicación estableciendo un paralelismo con las vacunas: “Es parecido, creamos antígenos tumorales que el sistema inmune es capaz de reconocer, pero normalmente el tumor le pone frenos. Hemos sido capaces de quitar ese freno para que el sistema inmune tenga vía libre y ataque el tumor”. Un argumento que le llevó a una conclusión: “El futuro es mucho más bonito, también para los pacientes de pulmón”, la especialidad en la que centró su ponencia.


Rodríguez recordó que cada minuto fallecen tres personas por cáncer de pulmón en el mundo (en España una cada 20 minutos). “No está entre las primeras incidencias, pero es la primera causa de muerte por cáncer”, aclaró. Expuso que el 20% de los fallecimientos por patologías oncológicas se deben a esta enfermedad. Y resumió su incidencia en el Archipiélago con dos cifras: cada año se diagnostican 1.200 casos y mueren alrededor de 1.000 personas.


Aunque el jefe de Oncología del Hospital Materno-Infantil insistió en que el cáncer de pulmón es una enfermedad “muy estigmatizada” en la sociedad y dejó claro que “somos responsables de nuestra salud, pero nadie es culpable de las enfermedades que nos tocan”, sí se mostró contundente con el hábito del tabaco: “Tenemos que luchar sin descanso para acabar con él. No debe haber ni una zona pública donde se pueda fumar. Tolerancia cero”.
De hecho, apuntó una cifra contundente: el 80% de los cánceres de pulmón los produce el tabaco y subrayó, asimismo, su repercusión nociva en otros órganos como la lengua, la cavidad oral, el esófago, la laringe, el estómago, el riñón y la vejiga. Acerca de los dispositivos de vapeo, lanzó una advertencia: “Todo lo que no sea inhalar el aire que respiramos es tóxico, hace daño”. También apuntó como factor de riesgo el gas radón, que emana del suelo, si bien aclaró que desaparece con una ventilación adecuada.


Después de recordar que el nivel de cáncer de pulmón hereditario es bajo, subrayó que las tasas de supervivencia (sin contar el microcítico, de células pequeñas) disminuyen “drásticamente” en etapas avanzadas de la enfermedad. En ese sentido, preocupa que el 75% de los pacientes son diagnosticados en un estadio avanzado, es decir, con metástasis, cuando la detección del tumor en el momento inicial reduce hasta un 20% la mortalidad. “Esto hay que cambiarlo y la única manera es a través del diagnóstico precoz”, por lo que reivindicó “urgentemente” un programa avanzado de screening (tomografía computarizada) de cáncer de pulmón.


Por su parte, Pedro Lara, director del Instituto Canario de Investigación del Cáncer y presidente de la Comisión Nacional de Oncología y Radioterapia del Ministerio de Sanidad, disertó sobre los tumores malignos en la próstata, “tumores frecuentes de los que la gente no se suele morir”, relacionado con la edad (el 90% de los casos se diagnostican en mayores de 65 años), los hábitos de vida y la genética. Aunque solo el 10% presenta un componente hereditario, advirtió de que “si tu padre o un hermano lo han padecido, las posibilidades de que te afecte a ti se duplican”.


Las estadísticas oficiales indican que el 20% de los hombres se verán afectados por esta enfermedad a lo largo de su vida -la hipertrofia prostática benigna es más habitual-, pero también que el 80% de los pacientes con el tumor hallado in situ se curarán “para siempre”. “La supervivencia del cáncer de próstata localizado durante cinco años es del 100%, los resultados del tratamiento son excelentes”, subrayó el experto, quien concluyó con una frase esperanzadora: “Estamos ante un tumor con una excelente expectativa, no es una emergencia”.


En las Islas se detectan alrededor de 1.500 casos al año de media y fallecen 273 personas por metástasis. Aunque no se ha demostrado con certeza que ningún tipo de alimentación prevenga ni cause la enfermedad, los médicos advierten de que la obesidad y el tabaco son factores de riesgo.


Bárbara Salas, facultativa especialista del área de Oncología Radioterápica del Hospital Doctor Negrín, insistió en el “desafío” de prevenir el cáncer colorrectal, el más frecuente entre hombres y mujeres en Europa, España y Canarias (en las Islas se detectaron más de 1.700 el año pasado), ya que el diagnóstico precoz presenta un nivel de curación del 90%. Después de los tumores malignos en el pulmón, es la segunda causa de muerte y “puede existir durante mucho tiempo sin dar síntomas”. Su tasa de mortalidad en el Archipiélago es la de 25 habitantes por cada 100.000, por debajo de la media nacional (32).


En cuanto a los factores de riesgo, Salas mencionó los pólipos benignos entre las personas mayores de 50 años, enfermedades inflamatorias intestinales, una dieta rica en carnes rojas procesadas y baja en fibras (grano integral, frutas y verduras), el sobrepeso y un estilo de vida sedentario.

NUTRICIÓN
Precisamente, Berta Pinto, especialista en nutrición oncológica, animó a incrementar el consumo de frutas y verduras para disminuir el riesgo de determinados tumores, además de priorizar el consumo de granos y cereales integrales, reducir el consumo de carne en general y, sobre todo, limitar el consumo de carne roja (como mucho, una vez a la semana) y procesada (salchichas, hamburguesas…).


También insistió en la conveniencia de consumir proteínas, preferiblemente en forma de legumbres (“las grandes olvidadas”) y pescados (blanco, como la merluza o el bacalao, y azul, como el atún o el salmón), así como aceite de oliva como principal fuente de grasa. Por último, aconsejó incorporar a la dieta frutos secos al natural (no con sal) para aportar grasas de calidad al organismo, reducir o evitar la ingesta de alcohol y consumir con moderación azúcares refinados.


Tras destacar los “altísimos” casos de desnutrición (de hasta un 80% en los pacientes con patología avanzada) y de sus consecuencias (la eficacia del tratamiento es menor), la experta añadió que “una vez detectada la enfermedad, no existe una dieta anticáncer”, sino comidas adecuadas y adaptadas a cada paciente. “No hay alimentos con propiedades mágicas, pero sí existen profesionales cualificados para ayudar a llevar mejor calidad de vida”. Y lamentó, al final de su intervención, que no existan dietistas-nutricionistas en la sanidad pública canaria.


Briggitte Gypen, presidenta de la Fundación Carrera por la Vida, insistió en la importancia de la detección temprana del cáncer de mama, que ella misma padeció hace años. “Hay que acudir a las mamografías, estar atentos, palparse cada mes el pecho, las axilas… tanto en mujeres como en hombres y acudir al médico si notamos algo”, dijo. También demandó una “mesa redonda”, en la que oncólogos, nutricionistas, psicólogos, pacientes, familiares y psicólogos “se sienten a hablar y a escucharnos, porque a veces no toda la información fluye ni está del todo clara. Queda muchísimo por hacer”.


Yaiza Díaz, periodista afectada por un cáncer de mama, aportó un punto de vista muy humano a partir de su propia experiencia: “Necesitamos que nos guíen, porque llegamos muy perdidas cuando nos dicen: “Tienes cáncer”. Nunca se me va a olvidar cuando llegué a la oncóloga entre lágrimas y ella me cogió la barbilla y me dijo: “Te quiero fuerte y positiva, vamos a por todas”.


Tras subrayar que en los países más avanzados “no se concibe un paciente oncológico sin una dieta adherida”, reclamó un protocolo que explique a los enfermos en qué consisten, por ejemplo, los tratamientos con quimioterapia. “Los médicos están familiarizados con esto, pero la gente no, y la palabra quimioterapia da miedo, cuando deberíamos verla como algo favorable porque nos va a curar, pero hay que educar a la gente en este sentido, nos lo deben explicar con naturalidad y que no se limiten a decir: “paso a paso”.


La informadora remarcó que “no estamos educados para tratar a personas con cáncer. Existe la presión social del cómo lo cuento, cuándo lo cuento y a quién se lo cuento”, y avisó de que “los mensajes de pena no ayudan nada”. Defendió las terapias alternativas como ayuda para “conectar el cuerpo con la mente” y reclamó “psiconcólogos” y más fondos para investigación.


En la jornada, también intervino Yurena Macario, psicóloga de la Asociación Pequeño Valiente, que se refirió al cáncer infantil como una enfermedad rara, como lo demuestran las cifras: 1.500 casos entre 0 y 18 años al año en España. Su ponencia la concluyó con una frase pronunciada por Zayra, niña de 12 años, el día de su vuelta al colegio tras su tratamiento: “Que me vuelvan a mirar como si nada hubiese pasado”.


Por su parte, Fernando Fraile, presidente de la Asociación Española Contra el Cáncer en Las Palmas, destacó que en 2024 la enfermedad golpeó a más de 290.000 personas en España y se diagnosticarán más de 300.000 a partir de 2030. Tratamos que ese año el grado de supervivencia sea del 70%, diez puntos más que ahora”.