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Tarife: “Hay que pensar y planificar a lo grande si se quiere una ciudad grande”

Carriles ciclables, zonas de pago para estacionamientos rotatorios, vertidos cero en el litoral y, sobre todo, lograr la sostenibilidad de la ciudad conforman los principales retos para Santa Cruz en los próximos años
El concejal de Santa Cruz de Tenerife Carlos Tarife anuncia que pasará por el altar este 2026
Carlos Tarife, primer teniente de alcalde de Santa Cruz. / Fran Pallero

Carriles ciclables, zonas de pago para estacionamientos rotatorios, vertidos cero en el litoral y, sobre todo, lograr la sostenibilidad de la ciudad conforman los principales retos para Santa Cruz en los próximos años. Al frente de muchos de estos proyectos se encuentra el primer teniente de alcalde y concejal de Servicios Públicos, Medio Ambiente y Planificación Estratégica, Carlos Tarife (PP), para quien la clave de la gran transformación urbanística de la capital radica en “pensar en grande”.

-¿Cuáles son los objetivos para Santa Cruz en este nuevo año?
“El primero será acabar con todos los vertidos al mar. En marzo acabarán los trabajos en la zona de Tachero y Taganana, donde se recogerán todas las aguas residuales que se podrán utilizar para la agricultura y, también, terminaremos entre julio y septiembre las obras en Añaza y Acorán, igual que las de Acidalio Lorenzo, y la conducción de San Andrés a María Jiménez, que acabará a final de año. El Ayuntamiento habrá cumplido y ya lo que faltaría es la obra de la depuradora de Buenos Aires para lograr el reto de que en 2026 se recupere la bandera azul para el municipio. Otro objetivo es seguir siendo de los mejores municipios de España en captación de fondos europeos, y para ello vamos a presentar un proyecto, que será aprobado en la próxima Junta de Gobierno, para buscar en torno a 20 millones de euros de financiación que irán destinados a obras destinadas a abrir la ciudad al mar y mejorarla en materia de sostenibilidad. Y, por último, pero como portavoz del PP, el gran reto es buscar soluciones para la crisis de la vivienda, con el fin de ser más ágiles a la hora de construir vivienda pública y privada, lo que pasaría por la modificación de la ley del Suelo para que las licencias se concedan en tres meses con silencio positivo y proyectos visados desde los distintos colegios de arquitectos”.

-La capital vive una transformación urbana que, a la par, está generando polémica. ¿A qué achaca el malestar ciudadano?
“Es cierto que los políticos nos tenemos que explicar mejor sobre nuestra hoja de ruta, como ha pasado con el plan director de aparcamiento. En este caso, la realidad es que tenemos un territorio limitado y, ahora, contamos con la posibilidad de construir parkings tanto en altura como soterrados, entre los que a final de este año estará el proyecto de Almeyda, para 600 plazas, que luego decidiremos si lo construye el Ayuntamiento o se saca a concesión. Además, estamos en negociaciones con la Autoridad Portuaria, Gobierno y Cabildo para la ampliación de la plaza de España hacia la Dársena de Los Llanos, donde habrán más aparcamientos. Asimismo, en los próximos meses habrán más plazas en Tíncer y Ofra, concretamente en Chamberí y la avenida Príncipe de España. Las calles, son las que son y hay 65.000 plazas legales en todo el municipio para dejar un coche. Paralelamente, cada día entran 80.000 vehículos a la capital, de los que 30.000 lo hacen entre las 7 y las 10 de la mañana. En base a ello, tenemos que implantar, como en las grandes capitales, el sistema de zona verde para el residente y zona azul de rotación para evitar desplazamientos innecesarios y fomentar el transporte público. Luego, en torno a este asunto, está la mala política que practica la socialista Patricia Hernández. Mientras en Las Palmas, que gobierna su partido, se acaba de aprobar la implantación de estas zonas, aquí hacen oposición del mismo expediente que aprobaron junto a Coalición Canaria y Partido Popular en diciembre de 2023”.

-La red ciclable es otra de las actuaciones que origina muchas críticas. ¿Es necesaria?
“Hace quince años, en Santa Cruz no existían patinetes, ni bicicletas eléctricas, ni empresas que se dedicaran a su gestión en la vía pública. Pero ahora hay muchas personas que tienen un patinete privado, además de los casi 2.000 de su alquiler en las calles. Hemos conseguido cambiar las ordenanzas para regular esta nueva situación. Por ello, lo que estamos intentando es implantar una red de movilidad personal para que se circule más seguro por los carriles segregados, donde por cierto, no solo irá el patinete y la bici, sino personas con movilidad reducida en sillas eléctricas. Es una red ciclable novedosa, y cierto que polémica, como lo fue en su día el Plan Urban. Esta red ya está implantada en casi todas las capitales de provincia, pero ahora es el momento de hacerlo en Santa Cruz, lo que conlleva que en determinadas zonas haya que ir sacando vehículos de circulación, pues no se concibe que en la calle de El Pilar, por ejemplo, pasen todos los días seis mil vehículos cuando debería ser peatonal. Hay muchas formas de llevar el coche a determinados parkings públicos de esa zona y creo que, junto con Villalba Hervás, ambas deberían ser peatonales. Es un plan a futuro, pero la idea es dotar a estas calles de más arbolado, más terrazas, y por tanto, de generar economía”.

-¿Se prevé ampliar a más zonas la red ciclable?
“Habrá una expansión de esta primera red de movilidad personal. De momento el proyecto acabará en abril en los tramos previstos, pero la idea es seguir ampliándolo. Existe un plan director de movilidad personal para generar un espacio ciclable hasta Las Teresitas del que estamos pendientes de las negociaciones con la Autoridad Portuaria y el Cabildo y, además, habrá otro para ir hasta el Suroeste en esa ciclable que tiene carriles segregados como se está ahora haciendo en Méndez Núñez, El Pilar y San Sebastián, es decir que habrán vías donde convivirán el vehículo, el patinete y la bici. En esa expansión se está estudiando la Rambla, pero aún estamos valorando la posibilidad con los técnicos de Movilidad. Es un proyecto, insisto, que está en una fase muy verde y para el que todavía no tenemos ni financiación, solo está en planos”.

-¿Se ve acudiendo al Ayuntamiento en bici o en patinete?
“En patinete no, porque le tengo bastante respeto, pero sí en bicicleta. Además estoy en contra de lo que ha hecho la Dirección General de Tráfico al permitir que cualquier persona pueda conducir un patinete sin un mínimo de formación vial. Eso hay que cambiarlo”.

-Otro reto de su área se centra en la gestión de residuos. ¿Qué cambios se plantean en Santa Cruz al respecto?
“Este año vamos a cambiar el 80% de todos los contenedores de la ciudad y se implantará el quinto contenedor, el orgánico, en los distritos que nos faltan, que son Ofra, Suroeste y Anaga. Ya lo tenemos en el centro y en Salud-La Salle, pero también se van a sustituir para que se puedan abrir con el móvil, a través de una aplicación, y así saber quién los utiliza y quién no. A pesar del tasazo de la basura que ha impuesto el Estado, nosotros vamos a hacer que pague más aquella persona que tire la basura orgánica en el contenedor gris, que es por el que más abonamos al PIRS en materia de residuos. En resumen, el que no quiera reciclar tendrá que pagar más”.

-¿Acabará la famosa campaña de la silla?
“La campaña de la silla no ha acabado. Se inició en aquellos puntos donde, a pesar de existir contenedores, se producían incumplimientos de la ordenanza y había que buscar solución. Los operarios de limpieza de la ciudad no están para recoger bolsas de basura por las aceras cuando el contenedor está a 40 metros. De ahí nació la campaña que, además, está siendo un éxito, pues de los 30 puntos negros que habían se han reducido a 17 en el municipio. Todo unido a que se han acercado o reforzado islas de contenedores, además del aumento de las sanciones. Dejar una bolsa de basura en el suelo implica ahora 2.500 euros de multa”.

-Ha anunciado cambios en ordenanzas municipales. ¿Qué implicarán?
“En Medio Ambiente se va a actualizar la ordenanza del Ruido. En este punto, habrá que ver qué hacemos con los voladores y los petardos, que en determinados momentos del año afectan a personas mayores, con discapacidades especiales o mascotas. Tenemos que suspender el uso en la vía pública de estos artefactos pirotécnicos y ordenar, precisamente, cómo y cuándo permitirlos. A a lo largo de 2025 tendremos el borrador de esta ordenanza y, por lo tanto, se empezará a tramitar. El otro cambio será que, por primera vez, el municipio tendrá una ordenanza del arbolado, punto donde se ha sido injusto con el Ayuntamiento y, en especial, con Parques y Jardines. Que alguien piense que talamos un árbol por capricho es un disparate y el PSOE ha hecho mucha política con este asunto, cuando se trata de decisiones técnicas, derivadas tras las diferentes caídas de árboles que tuvimos y que motivó que se contratara a una empresa para revisar todo el arbolado de la ciudad. De este análisis salieron unas instrucciones claras en materia de poda y de tala, en el que anuncio que en breve empezaremos a talar los laureles de Indias de la parte baja de la Rambla, que están en muy mal estado y evitar riesgos futuros”.

-Ecologistas piden que se publiquen las talas previstas ¿Se barajaría esta posibilidad?
“No tengo ningún problema, pero no voy a discutir un informe técnico de esta casa que, además, está apoyado por empresas expertas. Quien quiera reclamar, que lo haga por escrito. Pero las acciones están justificadas y a los hechos me remito. Puedo demostrar con fotos cómo estaba el árbol que se ha talado esta semana en la plaza de los Patos, totalmente hueco por dentro, carcomido por un bichito, y que algún momento iba a dar un susto. El problema es que ahora todo el mundo se ha metido a arboristas en la ciudad pero sin asumir responsabilidades en caso de ocurrir algo. Nos pasó también en Ramón y Cajal con un flamboyán que por fuera estaba florecido pero que cayó al suelo aunque no causó daños. El riesgo cero con los árboles no existe, pero intentamos acercarnos lo más posible. Además por cada árbol que se tala se están plantando otros tres”.

-Ha anunciado que el municipio tendrá más medios para el análisis del arbolado. ¿Cuándo será posible?
“Entre mayo y junio saldrá a licitación el nuevo contrato de Parques y Jardines, donde se incorporará a un arborista más, un técnico experto y la adquisición de material especial, del que no dispone ningún municipio de Canarias ahora, para analizar lo que ocurre dentro de los árboles sin hacer daño a la especie. El objetivo es disponer de un análisis más certero de cómo está el árbol, de qué vida tiene o de si necesita podas especiales, tala o algún corte de ramas. A mediados de 2026 tendremos el nuevo contrato de Parques y Jardines adjudicado. En materia de personal también pasamos de 120 a casi 230 personas. Los parques y jardines de la ciudad están bien cuidados”.

-También este año se pondrá en marcha el Plan de Infraestructuras Verdes. ¿Qué acciones se prevén?
“Serán actuaciones a corto, medio y largo plazo que pasarán, primero, por la implantación de más árboles en la ciudad, en especial en el distrito Centro donde no cumplimos la ratio de que haya por cada habitante tres árboles. Por otra parte, vamos a establecer acciones que conllevarán la peatonalización de más calles a través de refugios climáticos que, al final, lo que buscan es generar zonas de sombra natural. Para ello hay que darle más espacio al árbol y significará quitar espacio a otras cosas. Es un plan que no solo va a afectar al centro sino a los barrios. Por ello, también los aparcamientos se regularán y estoy seguro de que la zona verde y zona azul será un éxito porque, al final, generará más espacios de esparcimiento seguros para los ciudadanos”.

-Otro revuelo ha sido el árbol de Navidad que se prevé instalar en la plaza de España. ¿Qué opina?
“El pasado año dimos un salto de calidad en la iluminación de Navidad y tenemos que seguir en esa línea, pues repercute en los comercios, la restauración y la hostelería. La idea es ubicar en las próximas fiestas el árbol más grande de España en el lago de la plaza de España, lo que está en estudio. Sería de alquiler y costaría 100.000 euros, pero daría empuje a una campaña de ventas que es importantísima para la ciudad”.

-¿Qué otros retos se plantea?
“Seguir creciendo. Somos el motor económico en la isla en empleo, donde uno de cada tres contratos se genera en Santa Cruz. También hay que lograr la apertura al mar, con el vertido cero y la recuperación del Cidemat, para lo que se abrirá un concurso de ideas con el objetivo de unir esta futura instalación, que ejecutará el Cabildo, con El Bloque y Los Charcos de Valleseco a través de un paseo, incluyendo las naves Carboneras en esa restauración. Además, habrán más puntos de acceso al mar, como la futura playa en el Parque Marítimo y la plataforma marítima de Añaza. Todo unido a la operación urbanística 2030, en la que se darán pasos con respecto a la ordenación de los terrenos de la Refinería”.

-¿Y en el plano personal?
“Cuando me presenté a la Alcaldía tenía dos grandes rivales, José Manuel Bermúdez y Patricia Hernández. El PP fue llave, pero ahora la idea es ganar las elecciones. Trabajo junto a mi equipo con muchas ganas y con dedicación exclusiva que mantendré si soy alcalde. Estaré 24 horas por y para Santa Cruz. Lo que me gustaría es recuperar la esencia de los barrios y apostar por algunas peatonalizaciones para zonas de esparcimiento vecinal. Asimismo, creo que en otros temas se ha pensado en pequeñito en los últimos años. Ahora, Las Palmas celebrará la Copa del Rey de Baloncesto y yo quiero la misma oportunidad para Santa Cruz. Para ello es necesario tener un gran pabellón para competiciones deportivas y conciertos, por lo que se proyectará este año el Tenerife Arena en Los Alisios. Hay que pensar y planificar en grande si se quiere una ciudad grande”.

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