El aumento del precio del aceite de oliva ha provocado un cambio significativo en el panorama de hurtos en los supermercados españoles. Según el IV Estudio sobre el Hurto en Supermercados, elaborado por STC, este producto ha escalado posiciones de manera sorprendente, convirtiéndose en el más sustraído en la mayoría de las comunidades autónomas.
Mapa de hurtos por regiones
Mientras que en gran parte de España el aceite de oliva lidera la lista de productos más robados, Canarias presenta un patrón diferente. En el Archipiélago, al igual que en La Rioja y el País Vasco, los licores como el whisky, la ginebra y el vodka continúan siendo los artículos más hurtados.

Otros productos frecuentemente sustraídos
Además de los licores, otros artículos que figuran en los primeros puestos de la lista de hurtos incluyen:
- Ibéricos
- Vinos
- Conservas premium (bonito y ventresca)
Tendencias y perfiles de hurto
El estudio revela que los productos más robados no son de primera necesidad, sino aquellos con un valor económico elevado. Salvador Cañones, socio director de STC, señala que no desaparecen alimentos básicos como el arroz o la pasta, sino productos premium como el jamón ibérico.
Incremento en hurtos de chocolate y café
Un dato interesante es el aumento significativo de robos relacionados con el chocolate en casi todas las comunidades. En regiones como Cataluña, Murcia y Aragón, el café también ha experimentado un incremento notable en hurtos.
Perspectivas para 2025
Las cadenas de supermercados mantienen una visión pesimista sobre la evolución de los hurtos:
- 71% cree que seguirán aumentando
- 24% opina que se mantendrán estables
- Solo 5% considera que disminuirán
El hurto profesional sigue siendo una preocupación principal, aunque se observa un aumento en los hurtos cometidos por individuos reincidentes.
Estacionalidad de los hurtos
Según el Barómetro del Hurto de la Distribución Comercial, la primavera concentra el 19% de los hurtos anuales. Curiosamente, en esta época del año, los productos de bricolaje como pilas, baterías, bombillas y herramientas se convierten en objetivos frecuentes de los hurtadores.
Este panorama cambiante en los patrones de hurto refleja no solo las fluctuaciones en los precios de ciertos productos, sino también las estrategias adaptativas de los hurtadores profesionales y ocasionales. La industria retail se enfrenta al desafío de desarrollar medidas de seguridad más efectivas para proteger sus productos más codiciados.





