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El puerto de Los Cristianos, desbordado: el tráfico de pasajeros crece un 52,9 % en 14 años

La falta de mejoras en las infraestructuras en los últimos 30 años, la presión estacional y el colapso de los accesos viarios convierten a este muelle del sur de la Isla en un cuello de botella crónico que compromete la conectividad interinsular con las llamadas Islas Verdes
Puerto de Los Cristianos
El puerto de Los Cristianos, ubicado en el municipio de Arona, en el sur de Tenerife, recibió durante el año 2024 más de dos millones trescientos mil pasajeros. DA

Por encima de su capacidad, sin espacio en tierra, con solo dos atraques operativos y rodeado de un viario saturado. Así funciona hoy el puerto de Los Cristianos, principal vía de enlace con las llamadas Islas Verdes –La Gomera, El Hierro y La Palma–, pero también un sistema que, según los técnicos, “puede morir de éxito”.

La evolución del tráfico es clara: entre 2010 y 2024, el número total de pasajeros ha crecido un 52,91%, mientras que el volumen de vehículos se ha disparado un 104,46%. En ese mismo periodo, la media de pasajeros por buque ha pasado de 306,5 a 543,41, y los vehículos por buque se han incrementado de 52,44 a 124,33. Las proyecciones a 2050 solo agravan el panorama: se estima un incremento del 85% respecto a los niveles de 2019.

“El puerto presenta déficits estructurales que impiden atender adecuadamente la demanda actual”, recoge el último informe del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos de Santa Cruz de Tenerife. La ratio pasajeros por vehículo ha caído de más de cinco personas por coche a solo 3,44, lo que implica más vehículos embarcando y mayor presión sobre la explanada. En fechas punta, como Semana Santa, fechas señaladas de verano e invierno, el tráfico se dispara hasta triplicar la media anual.

Luis Pintor, decano del Colegio, lanza una advertencia clara: “En los momentos punta, esta infraestructura es insostenible. Esto supone el estrangulamiento de la progresión de las Islas Verdes”. Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria, Pedro Suárez, reconoce que “las instalaciones actuales están colmadas, no desbordadas”.

La falta de superficie en tierra es uno de los principales condicionantes. El informe técnico advierte que “los flujos peatonales y rodados no pueden separarse correctamente”, lo que genera “interferencias operativas y problemas de seguridad”.

También se expone un déficit crítico de atraques: solo dos puestos operativos, con buques que superan las esloras previstas. Para paliar esto, el informe propone dos soluciones: una dársena exterior con hasta cuatro nuevos atraques, o una prolongación del dique actual para añadir uno más y ampliar la explanada.

Túnel en la montaña de Chayofita

Fuera del recinto portuario, el colapso también continúa. El enlace con la TF-1 y la Avenida Chayofita soportan hasta 92.000 vehículos diarios, con niveles de servicio deficientes. El documento propone reordenar el tráfico con diversas actuaciones.

Ante esta saturación operativa, la Autoridad Portuaria ha comenzado a confeccionar un paquete de actuaciones a corto plazo para aliviar la presión interna del recinto. Uno de los principales proyectos es la creación de nuevo espacio portuario mediante la demolición de un edificio anexo, que será sustituido por una estación de aparcamientos en altura.

Además, se prevé soterrar la salida de vehículos del puerto, con el objetivo de descongestionar y facilitar el tránsito de entrada y salida. Por otro lado, el Cabildo de Tenerife ya trabaja en la modificación de un proyecto para soterrar la Avenida Chayofita, una de las arterias más colapsadas de Los Cristianos.

Aunque este problema no es exclusivo del puerto, su actividad lo intensifica en determinados momentos, como los picos estacionales de tráfico marítimo.

A ello se suma una nueva línea de actuación propuesta por la Consejería de Obras Públicas: la posibilidad de abrir un túnel en la montaña de Chayofita. Actualmente, se está llevando a cabo un estudio geológico para evaluar su viabilidad.

ARONA DICE NO A LA AMPLIACIÓN

Las soluciones técnicas están sobre la mesa, pero el bloqueo político sigue siendo el principal obstáculo. La alcaldesa de Arona, Fátima Lemes, se opone a cualquier ampliación del puerto. Argumenta que, en ausencia de un plan oficial concreto, su administración no puede respaldar una intervención que, según advierte, “solo aumentaría la saturación vehicular y afectaría aún más a la vida cotidiana, los comercios y el turismo local”. Y sentencia: “Nuestra población no puede soportarlo”.

Lemes insiste en que Los Cristianos “ha llegado a su límite” y que debe abrirse un debate serio sobre otras alternativas: “Esto no puede ser motivo de enfrentamiento. Las administraciones deben trabajar para encontrar soluciones”.

Pintor también alude a la falta de coordinación institucional y esclarece el motivo de la falta de acuerdo: “El puerto de Los Cristianos depende de la Autoridad Portuaria y la principal alternativa, Fonsalía, de Puertos Canarios. Las soluciones se encuentran en distintas administraciones. Si pertenecieran a una sola, ya se habría apostado por una”, concluye.

El informe alerta también del riesgo real de que un incidente operativo pueda paralizar por completo el puerto. Esto ya ocurrió en 2008. La situación actual incrementa esa posibilidad: cualquier fallo estructural o accidente podría dejar desconectadas a las Islas Verdes.

“Este puerto es su pulmón. Si se para, las islas quedan aisladas. Eso tiene un impacto brutal en su economía y su vida diaria”, apunta el decano. Además, Pintor concreta que el motivo central no pasa por escoger entre una solución u otra, “sino de acometer varias de forma simultánea”.

La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, calificó recientemente como “inaplazable y urgente” la ampliación del puerto. El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, también ha asegurado que “la situación es insostenible y hay que actuar ya”.

Mientras la operativa sigue saturada, las Islas Verdes se ven condicionadas por un nodo logístico desfasado, y la falta de consenso entre administraciones impide avanzar. “Los Cristianos ha sido el centro del sistema interinsular durante casi 50 años. Pero hoy ya no aguanta más”, concluye el informe.

Fonsalía: valores técnicos sí, viabilidad ambiental no

Esta es considerada por los informes técnicos como la opción con mayores ventajas operativas. Su ubicación reduciría significativamente los tiempos de navegación: -22% con La Gomera, -16% con La Palma y -3% con El Hierro. Esto supone 1.830 horas menos de navegación al año.

Pero el proyecto está estancado. Su puesta en marcha requeriría una nueva Evaluación Ambiental y enfrenta serios condicionantes: su alto coste (más de 319 millones de euros) y el impacto sobre la ZEC Teno-Rasca, ya que todas las rutas cruzarían por encima de esta zona con alta concentración de cetáceos.

El propio Colegio de Ingenieros es muy claro: “¿Es Fonsalía la única alternativa? Hoy sí. ¿Es el proyecto actual defendible bajo el prisma del desarrollo sostenible? Consideramos que no”.

A pesar de ello, el enclave tiene ventajas: terrenos reservados (Pintor lo describe como un “lienzo en blanco”) y una mayor profundidad, lo que permitiría la entrada de ferris modernos. Su puesta en marcha no sería inmediata: un mínimo de diez años para hacerlo realidad.

Granadilla: un puerto con capacidad, pero sin lógica geográfica

El puerto de Granadilla es la única alternativa real en el sur que ya esté construida. Dispone de capacidad operativa, pero su ubicación lo convierte en una opción poco funcional. El incremento de recorrido marítimo es considerable: un 70% más con La Gomera y un 22% más con La Palma y El Hierro. Esto implica 4.800 horas extra de navegación al año y 145.100 millas náuticas adicionales, con el consecuente aumento de consumo.

El informe es rotundo: “Granadilla no ofrece ventajas suficientes que compensen su peor localización. Ninguna naviera ha mostrado interés en operar desde allí, lo cual ya es un dato revelador”.

El decano de la institución también se muestra escéptico: “El valor de un puerto no está en lo que cuesta construirlo, sino en lo que genera”. Advierte que, si se opta por esta alternativa, los tiempos de trayecto aumentarían de forma notable, y eso podría provocar que los usuarios optaran por otros medios de transporte.

En este sentido, los técnicos desmontan la idea:. “La lógica del transporte interinsular no responde solo a criterios de capacidad, sino a criterios de eficiencia geométrica”, señala el informe. A su juicio, convertirlo en alternativa sería “un error técnico y político”.

Santa Cruz: la puerta de entrada marítima a Canarias, descartada

De todas las alternativas analizadas, el puerto de Santa Cruz de Tenerife es el que menos viabilidad presenta para la conexión con las Islas Verdes, y por ello es descartada desde el punto de vista técnico. Aunque actualmente es la infraestructura portuaria insular con mayor volumen de pasajeros -7.383.541 personas y más de 18.000 buques entre enero y diciembre de 2024-, su papel está centrado principalmente en rutas a Gran Canaria y de larga distancia, tales como cruceros, con 590 escalas previstas durante ese periodo.

Sin embargo, su mayor distancia respecto a las islas occidentales —un 47% más que desde Los Cristianos y un 75% más que desde Fonsalía— lo convierte en una opción poco eficiente para el tráfico interinsular. Además, su configuración no permite operar rutas escalonadas entre varias islas, lo que limita su funcionalidad.

Tampoco despierta interés entre las navieras: actualmente solo Armas-Transmediterránea mantiene una conexión semanal con las Islas Verdes. La ubicación del puerto rompe la lógica interinsular de cercanía y aumenta los costes operativos y ambientales.
De hecho, los intentos de reforzar esta ruta han fracasado ante la falta de demanda real.