El primer pleno ordinario en Granadilla tras la moción de censura evidenció el choque entre modelos de gestión municipal, con posturas enfrentadas en cuestiones clave, como los servicios sociales y la planificación de varias infraestructuras.
El gobierno local (CC-Vox y PP) confirmó la aprobación definitiva del presupuesto municipal, tras su validación inicial en marzo, aunque se apostilló que aún quedan por corregir “pequeños errores sumatorios en la plantilla”. Uno de los pocos puntos de consenso fue la moción para instalar iluminación en el Paseo San Blas, en Los Abrigos.
La moción en defensa del servicio público de ayuda a domicilio fue uno de los puntos más debatidos. El socialista Adán García defendió este tipo de gestión frente a los modelos de externalización. Destacó los avances logrados en el municipio, como el aumento del personal de 9 a 28 trabajadores, la reducción “casi total” de las listas de espera y la incorporación de una flota de vehículos oficiales.
Recordó el caso de Santa Cruz, donde trabajadoras del subsector se manifestaron contra la externalización del servicio. La concejala de Salud, Candelaria Rodríguez (CC), replicó que “ni lo público es lo mejor, ni lo privado lo peor”. Citó que, durante el mandato anterior, el servicio “no abarcaba a todos los usuarios”, lo que obligó a muchos a acudir a la vía privada.
Otro gran debate giró en torno al centro sociosanitario de El Médano. El PSOE reclamó su ejecución y advirtió de que, pese a las promesas de financiación, “nos sorprende que el presupuesto del Cabildo no incluya partida alguna para su construcción”. Rodríguez Santana, por su parte, avisó de que “los informes de la arquitecta municipal fueron desfavorables, además de los del Cabildo”. Aseguró que la Corporación insular “está comprometida con su financiación”, pero que no se puede licitar la obra “hasta que no se adapte el proyecto a las exigencias técnicas”.
Rodríguez matizó que “no se vota en contra de la necesidad del centro, sino de presentar una moción sin base técnica”. El alcalde, José Domingo Regalado (CC), afirmó que, “aunque hoy se tuviera la financiación, no podría construirse”.
También se formalizó la renuncia de los ediles Yanira González y Marcos González (CC). Bianca Cerbán, ahora en condición de concejala no adscrita, acusó al Gobierno regional de haber premiado “el chanchullo de la moción” con cargos institucionales.





