Por Benjamín Reyes / Javier Gutiérrez (Luanco, Asturias, 1971) será uno de los participantes de las V Jornadas del Oficio Cinematográfico, que se celebran este sábado, desde las 12.00 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus, en el marco del 24º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, junto a Carolina Yuste, Bárbara Lennie y Nathalie Poza.
Javier Gutiérrez es uno de los rostros más reconocibles del cine español. No en balde dos premios Goya y una Concha de Plata del Festival de San Sebastián jalonan su filmografía por sus impecables interpretaciones en La isla mínima y El autor. Ha participado en éxitos de taquilla como Campeones, pero también en títulos poco conocidos como Durante la tormenta. Un intérprete todoterreno que se considera, sobre todo, un actor de teatro, y que ha protagonizado series populares como Águila roja o Estoy vivo.
-¿Cuál es su motivación para acudir a las V Jornadas del Oficio Cinematográfico?
“Siempre es un buen momento para hablar de cine y que el público pueda departir con los que nos dedicamos al audiovisual y podamos resolver sus dudas y satisfacer sus curiosidades. Que la gente no solo disfrute de las películas, sino que sepa cómo se hacen”.
-¿Cuál fue la película que le hizo decir: “Voy a ser actor de cine”?
“No hay ninguna en especial. Sí recuerdo mi primera vivencia cinematográfica, que fue E.T., de Spielberg, y me pareció algo mágico. Es una película que está en el imaginario de todos los niños de mi generación”.
-Su carrera en el cine empezó con ‘Al otro lado de la cama’ en 2002. ¿Qué queda de aquel intérprete que daba sus primeros pasos en el cine?
“Quiero creer que queda mucho. Quedan las ganas de seguir contando historias y el amor por el oficio. Recuerdo a ese chaval de 18 años que llegaba a Madrid dispuesto a hacer actor y fantaseaba con vivir en el mundo del cine, la televisión y el teatro”.
-Comenzó haciendo comedias como ‘El asombroso mundo de Borjamari y Pocholo’ o ‘Torrente 3’, pero lo que le ha dado el prestigio ha sido el drama. ¿Por qué se suele valorar más el drama que la comedia?
“Injustamente se valora más el drama y se infravalora la comedia. En mi humilde opinión es bastante más difícil hacer una buena comedia que hacer un drama. Siempre estás más desprovisto a la hora de enfrentarte a la comedia. Un buen actor que se precie se tiene que desenvolver tanto en la comedia como en el drama”.
-¿Qué significó rodar con Alberto Rodríguez ‘La isla mínima’?
“Esa película fue fundacional para mí. Los demás me relacionaban más con la comedia. Necesitaba un papel dramático como ese para que los demás me vieran con otros ojos. Alberto Rodríguez es uno de los grandes cineastas de nuestro país. Le debo mucho a esa película”.
“El valor de ‘Campeones’ no es solo el resultado de la taquilla, sino que va mucho más allá porque tiene que ver con el mundo de la inclusión y de la discapacidad”
-Su único papel fuera del cine español ha sido el de Torquemada en ‘Assassin’s Creed’. ¿En Estados Unidos tienen otro concepto del cine?
“Rodar en Estados Unidos fue una experiencia muy enriquecedora. Allí se toman el negocio muy en serio porque se juegan mucho dinero. No hay mucha diferencia entre la forma de hacer cine en España y la de Estados Unidos, simplemente, que allí los presupuestos son mucho mayores”.
-Luego vino el éxito de taquilla de ‘Campeones‘. ¿Por qué cree que esta película tocó el corazón de la gente?
“Si hay un cineasta en España capaz de hacer una película como Campeones, ese es Javier Fesser. Es un hombre orquesta. Una película hecha con sensibilidad y sin prejuicios a la hora de hacer una comedia que roza lo macarra. El valor de esta película no es solo el resultado de la taquilla, sino que va mucho más allá porque tiene que ver con el mundo de la inclusión y de la discapacidad. El cine no solo tiene que entretener, sino cumplir una labor social”.
-El ‘thriller’ de acción ‘Bajocero’, de Lluís Quílez, se estrenó en plataformas, pero no en las salas de cine.
“Era la primera experiencia que tenía en esta forma de exhibir una película. Fue la película más vista en Netflix a nivel mundial en febrero de 2021”.
-Concita mi atención que siga participando en cortometrajes como ‘Zero’ o ‘La mano invisible’. Supongo que hay que dar la alternativa a las nuevas generaciones de cineastas.
“Por supuesto. En España hay mucho talento. El cortometraje no me parece un género menor. Es otra forma de contar historias. No solo ruedan cortometrajes la gente que empieza, sino también los consagrados, como Daniel Sánchez Arévalo o Almodóvar”.
– Su último trabajo estrenado es la serie ‘La vida breve’. ¿Por qué hay que verla?
“Es una serie diferente, que está relacionada con un capítulo de nuestra historia, desconocido para mucha gente: el reinado más breve de un monarca español, el de Luis I, que solo estuvo ocho meses en el trono porque murió de viruela. La serie ofrece un humor sin prejuicios y está apegada a las crónicas de la época [1724]. A mí me ha gustado mucho interpretar al rey Felipe V, padre de Luis I. Es una producción de Movistar que apuesta por la calidad, creada por Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, con los ya coincidí en la serie Los reyes de la noche. Creo que los espectadores pasarán un rato fantástico”.





