La borrasca Olivier, que afecta al Archipiélago Canario desde el pasado martes, ha provocado lluvias intensas y persistentes, acompañadas de tormentas y rachas de viento en varias islas. No obstante, las clases no han sido suspendidas en los centros educativos, lo que ha generado cierto debate en las redes sociales. La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias explicó recientemente a DIARIO DE AVISOS que esta medida solo se valora cuando se decreta una alerta máxima, lo que no ha ocurrido en esta ocasión.
A diferencia de la reciente borrasca Nuria, que obligó a suspender las clases en algunas islas debido a rachas de viento superiores a 130 km/h y fenómenos costeros severos, Olivier ha activado únicamente una alerta por lluvias.
En este caso, aunque las precipitaciones son significativas y han causado incidentes como desprendimientos y cortes de carreteras en zonas puntuales, las condiciones no alcanzan el umbral establecido para tomar medidas más drásticas.
La situación meteorológica sí ha llevado a adoptar precauciones específicas en puntos concretos, como en La Palma o, excepcionalmente, en el municipio de Los Silos, donde se suspendió la actividad docente en dos centros que lo solicitaron de forma preventiva por riesgo de inundación.
La Dirección General de Emergencias y Seguridad ha subrayado que la alerta por lluvias implica un seguimiento constante de la evolución del temporal. En caso de empeoramiento significativo o si se detectan riesgos adicionales, se revisarán las medidas adoptadas.
Mientras tanto, se insta a la población a extremar las precauciones, especialmente en zonas propensas a inundaciones o desprendimientos.







