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Otra masacre arbitral deja al Tenerife al borde del descenso (1-1)

El colegiado Sánchez Villalobos no pita un claro penalti sobre Bodiger en la jugada previa al tanto del Eibar y anula un gol de Maikel Mesa por una falta más que dudosa. Enric sella la igualada
CD Tenerife - SD Eibar. Fran Pallero
CD Tenerife - SD Eibar. Fran Pallero

El CD Tenerife está en la situación clasificatoria en la que está por errores propios, pero desde hace muchas jornadas también por los reiterados atropellos arbitrales que padece jornada tras jornada. José Antonio Sánchez Villalobos, colegiado de la contienda, no señaló un clarísimo penalti sobre Bodiger en la jugada previa a que Guruzeta adelantase al equipo vasco. Además se inventó una supuesta falta de Maikel Mesa para anular inexplicablemente un gol al medio tinerfeño. Otra masacre arbitral que deja al borde del descenso matemático a los blanquiazules.

El partido comenzó con polémica arbitral. El Tenerife tiene un nuevo motivo para sentirse exageradamente perjudicado por una decisión arbitral. Después de que la primera oportunidad del partido fuera para el Eibar, que en el minuto 7 Cristian conectó un zurdazo que Badia repelió con ciertas dificultades, la respuesta blanquiazul fue un acercamiento a la meta de Magunagoitia que acabó con un claro penalti cometido por Cristian sobre Yan Bodiger. El jugador del Eibar propinó una clara patada en plancha que dejó al jugador galo tendido sobre el verde, pero Sánchez Villalobos no apreció nada en la jagada, por lo que el juego siguió. Tampoco el VAR entró en escena y de un posible penalti a favor de los locales, se pasó a un ataque de los armeros. Tras tres remates en el área tinerfeña y una mala defensa de los de Álvaro Cervera, Guruzeta logró rematar la acción con un disparo que Badia no pudo despejar.

El Heliodoro estalló de ira y los blanquiazules protestaron airadamente, pero ni siquiera así el trencilla fue llamado al monitor para revisar una acción que, una vez más, perjudica al CD Tenerife.

Enric pudo haber equilibrado el marcador poco después, que falló lo que jamás un delantero puede fallar. En el 26, un despeje de Arbilla le toca en la cabeza a Diarra y el rebote le cae manso en los pies a un Enric Gallego que, solo en el punto de penalti y teniendo únicamente al portero rival delante, tira con demasiada potencia y nula colocación. Desastroso y desesperante.

Dos acciones casi consecutivas que golpearon el ánimo del equipo tinerfeño, que se pasó el resto de la primera parte pendiente de que el colegiado compensara su error inicial con una decisión que les beneficiase.

Nada de eso. Sí que es verdad que el trencilla andaluz mostró cartulinas para Corpas y Peru, pero también anuló, en el minuto 41, un buen remate de Luismi Cruz con la derecha, pero la jugada no valía por un claro fuera de juego anterior de Diarra.

Así acabó una primera parte que, claramente, estuvo marcada por otro error arbitral que perjudica al CD Tenerife.

La segunda parte arrancó con cambios. Cervera ordenó que David Rodríguez, que tenía tarjeta amarilla, se quedase en la caseta para dar entrada al canterano César, que se fue al lateral diestro. Por lo tanto, Mellot pasó al costado zurdo defensivo.
Por su parte Beñat San José retiró del campo a Peru y metió a Puertas.

El arranque del segundo acto de los locales no fue bueno. Todo lo contrario. Los locales eran la viva imagen de la desesperación y de la impotencia. Ni siquiera el paso por los vestuarios sirvió para que hacerles superar el penalti no pitado que dio origen al 0-1. Cevera trató de hacer reaccionar a los suyos con un doble cambio: salieron Diarra y Waldo Rubio para que entrasen al partido Teto y Maikel Mesa.

Ssin haberlo asimilado, Sánchez Villalobos sentenció al CD Tenerife con otra acción polémica, de esas que son capaces de decidir un descenso.

En el 67 centro desde la derecha, Enric salta pero no llega a tocar la pelota mientras a su espalda Maikel Mesa y Sergio Álvarez cuerpeaban sin que hubiera algún contacto relevante por parte del atacante. Sánchez Villalobos se inventó una falta del mediocentro tinerfeño y el VAR se lavó las manos. Explotó el Heliodoro, que reconoció la incompetencia arbitral con una pañolada que hacía muchas temporadas que no se veía en el Heliodoro.

Enric Gallego reactivó las ilusiones en el 83 marcando el tanto del empate. Aparece en escena Landázuri realizando un desmarque de ruptura para ponerle en bandeja al punta catalán el 1-1.

La igualada hizo albergar esperanzas para el tramo final, pero la sobreexcitación tinerfeñista no le condujo a la victoria.