La justicia ha sido contundente con el carril bici de Santa Cruz de Tenerife. La Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) dictó un auto en el que ordenaba al ayuntamiento capitalino que no continúe con las obras de la llamada “Red ciclable”, el conocido como carril bici.
La medida responde a un recurso presentado el pasado abril por la asociación vecinal Urban Centro “El perenquén”, que solicitó la retirada del carril bici y del área urbana al entender que su implementación carecía de respaldo legal, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) anulara la ordenanza de Movilidad y Seguridad Vial que sustentaba la zona de bajas emisiones.
En una nota de prensa, el Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) recordó que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no recurrió en su momento el auto de abril de 2024 que suspendía cautelarmente varios artículos de la Ordenanza de Movilidad, lo que implica que aceptó dicha resolución.
El TSJC recalcó que el Consistorio no puede ahora alegar un cambio de circunstancias ni perjuicios derivados de la ejecución provisional de obras, ya que el contrato presentado se firmó cuando ya estaba vigente la suspensión cautelar. Además, el Ayuntamiento tampoco solicitó modificar esa medida en su momento, por lo que cualquier actuación basada en los preceptos suspendidos carecería de validez legal.
¿Qué puede pasar ahora con el carril bici?
El propio Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, ha señalado que sus servicios jurídicos, “tras el análisis de la orden judicial de suspender las obras de la red ciclable, presentarán un recurso de reposición en los cinco días correspondientes que el TSJC ha dado para ello”.
Lo cierto es que, con las obras ya suspendidas desde esta misma mañana, será el Tribunal Supremo el que deba pronunciarse. Fuentes consultadas por DIARIO DE AVISOS apuntan a que el Alto Tribunal, teniendo en cuenta sentencias anteriores, inadmita el recurso de casación, por lo que el carril bici, toda la obra que se ha llevado ya a cabo, tendría que ser completamente desmantelado.







