Desde la entrada del nuevo gobierno (PP-ACP y CC) en agosto de 2024, el Ayuntamiento de Puerto de la Cruz ha estado trabajando arduamente para devolverle al municipio una costa accesible, limpia y sostenible. En este sentido, la playa de Martiánez no iba a quedarse fuera de estos esfuerzos.
Gracias a la Concejalía de Playas, que dirige Felipe Rodríguez y con el respaldo del alcalde, Leopoldo Afonso, se han obtenido los permisos necesarios para comenzar los trabajos de mejora en el citado espacio. Estas obras tienen como objetivo revertir la actual situación de la playa, donde la acumulación de material aportado por el mar, como bolos y callaos, ha dificultado que los usuarios puedan disfrutar de la zona de arena, a la vez que poder acceder al baño con la orilla en condiciones adecuadas.
Para lograr esta mejora, se llevarán a cabo trabajos de limpieza y de acumulación de los bolos y el callao mediante el uso de maquinaria pesada, siguiendo las directrices establecidas por la Dirección General de Costas del Gobierno de Canarias.
La ejecución de estas obras, prevista para un plazo aproximado de dos semanas, se desarrollarán incluso durante sábados, domingos y festivos, principalmente en horario nocturno. Esta planificación ha sido diseñada para causar las menores molestias posibles a los usuarios y para garantizar un mejor desarrollo de los trabajos, aprovechando la marea baja.
“Estamos comprometidos con ofrecer a nuestros ciudadanos y visitantes playas que sean un orgullo para Puerto de la Cruz. Estas mejoras son un paso importante hacia una costa más accesible y disfrutable para todos”, declara Felipe Rodríguez.
En la misma línea se pronuncia el alcalde, quien comenta que “la rehabilitación de la playa de Martiánez es una muestra del esfuerzo conjunto entre el Ayuntamiento y la ciudadanía. Queremos que cada rincón de nuestro municipio esté en las mejores condiciones posibles para el disfrute de todos”.
Esta actuación no guarda relación con el proyecto para regenerar este enclave, que salió a información pública en enero de 2023 por un presupuesto que asciende a 10,8 millones y cuyo principal objetivo es resolver las pérdidas de arena con la construcción de un nuevo espigón.





