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A 40 grados y sin agua en las casas: la odisea de los vecinos de El Fraile

Residentes en este núcleo aronero se enfrentan a la ola de calor sin apenas agua en sus hogares. El Ayuntamiento de Arona moviliza un camión cisterna mientras repara la tubería

Bajo un sol sofocante e implacable que eleva la sensación térmica más allá de los 35 °C, “la app del móvil no miente”, bromea un grupo de vecinos bajo la frágil sombra de un árbol en la plaza de Santa Isabel de Portugal, los residentes de El Fraile han aprendido a exprimir cada hilo de agua proveniente del suministro del grifo.

Tras un año y medio de cortes persistentes en este núcleo aronero, que apenas dejan pasar un ínfimo caudal de agua, las altas temperaturas decretadas por la alerta canaria han encendido de nuevo la reivindicación ciudadana: “Ver cómo sale un chorrito de agua y emocionarnos… ¡hasta nos ponemos a aplaudir!”, confiesa Vanesa Gutiérrez, una vecina que se ha vuelto una experta en improvisar duchas de “camping” con un cubo y “un mango del Shein”, apunta.

Miguel Tacoronte, presidente de la asociación de vecinos, ante la coyuntura térmica decretada (con incluso avisos de Sanidad por riesgo para la salud) explica su solución casera: “Con una bomba eléctrica que hemos comprado (por valor de 200 euros) logras que salga un hilillo del grifo que al menos te moja la cara”.

UN CAMIÓN CISTERNA CADA DOS DÍAS

Pero ni ese apaño, ni la cuba comunitaria que cada dos días llena el camión cisterna en el campo de fútbol Villa Isabel, mitigan del todo la urgencia de un suministro estable: “Utilizamos el agua de beber para bañarse. ¡Incluso ahora friego la loza como se hacía antes!, con barreños que llevó a la cubeta del polideportivo”, relata otro residente.

Para muchos hogares, el coste económico de la deficiente presión roza lo insostenible. Vanesa, que vive en un segundo piso, ha desembolsado 900 euros en reemplazar lavadora y calentador, “porque las averías venían cada mes: el motor no arrancaba sin presión suficiente y el termo se recalentaba”.

Conscientes de la gravedad, en el último pleno ordinario del Ayuntamiento de Arona el pasado 31 de julio se impulsaron dos mociones. Una por parte del PSOE, que reclamaba la licitación en 30 días de la Fase II de la renovación de tuberías, unos 2.300 metros, que aún quedan por ejecutar, incorporar este proyecto al Plan de Acciones Municipal y habilitar puntos de agua provisionales para colectivos vulnerables. Y la segunda, de Más por Arona, que solicitaba declarar emergencia todo el abastecimiento de El Fraile, con un calendario establecido y compensaciones económicas a quienes sufren cortes prolongados.
Ambas propuestas fueron rechazadas por el grupo de gobierno. La ausencia de varios concejales de la oposición impidió alcanzar el quórum suficiente para forzar su aprobación, un hecho que vecinos y formaciones políticas de minoría recibieron con indignación. “Es incomprensible”, lamentó Tacoronte desde la bancada vecinal del salón plenario, tras haber acudido junto a varios afectados a la misma sesión. “Los que pagamos impuestos somos los que nos mojamos con cubos y sufrimos sin lavadora”.

La concejala de Medio Ambiente, Clari Pérez, explicó que “entendía la desesperación”, y tras haber sido declarada la emergencia de la obra, recordó que se ha arrancado la Fase I del proyecto, que contempla la instalación de 1 120 m de nueva tubería. Hasta hoy se han instalado 325 m -aproximadamente el 30 % del tramo inicial- y, si las condiciones del terreno lo permiten, se espera que entre en funcionamiento a mediados de agosto.

Asamblea vecinal

El Ayuntamiento de Arona anunció ayer que el próximo lunes 11 se celebra una asamblea informativa en el centro cívico del núcleo, donde se explicarán los plazos, el estado de las tres fases y cualquier duda que surja.

Para minimizar las molestias durante las obras, el ayuntamiento ha reforzado la red con tres bombas de presión adicionales y activado un sistema de monitorización continua de fugas. Sin embargo, aún quedan por ejecutar 2.300 m de tubería distribuidos en dos fases más, y el “técnico responsable se encuentra de vacaciones”, como se justificó en el pleno, un imprevisto que algunos tomaron como muestra de la lentitud administrativa. Mientras tanto, El Fraile aprende a convivir con el calor extremo y la ausencia de agua en la red.

“Esto no va de política. Es una causa vecinal. Apóyenos; ya sea difundiéndola o manifestándose con nosotros”, anima Gutiérrez, a la vez que recuerda que hay convocada para hoy la tercera concentración que ha realizado la asociación, instando al Ayuntamiento a tramitar soluciones efectivas e inmediatas.