Los sanitarios del Hospital Universitario de Canarias (HUC) han denunciado las duras condiciones que sufren tanto los pacientes como los profesionales por las altas temperaturas alcanzadas en la planta décima, donde se encuentran los pacientes de Oncología. “Es inhumano trabajar así, nuestros pacientes están con febrícula y sin poder descansar”, denuncian. Satse confirmó que una enfermera sufrió un desvanecimiento.
En vídeos publicados en redes sociales se refleja la situación que se vivió el fin de semana en la planta de Oncología por las altas temperaturas. “Es inhumano trabajar así”, denunció. A las 8.00 horas ya se había alcanzado los 33 grados y en momentos puntuales los 40ºC.
El personal “trabaja agotado, con mareos, hipotensión y dolor de cabeza, intentando cuidar con los medios que tenemos: sueros congelados como compresas, luces apagadas y pies en alto para no desfallecer”.
Subrayó que “nuestros pacientes, inmunodeprimidos y en tratamiento, están con febrícula, sudando y sin poder descansar”. “Esto no es normal. Esto no es humano. La salud no puede esperar”, recalcó.
Desvanecimiento
El secretario de Satse en Tenerife, Alejandro Gordillo, confirmo que una de las enfermeras sufrió un desvanecimiento por el calor y tuvo que ser atendida en Urgencias.
Las plantas más afectadas por el calor son la octava, novena y décima, que acogen a pacientes de las unidades de Neurología, Hematología y Oncología, que en verano llegan a sufrir más de 40 grados, en invierno un frío atroz y en los días con viento, este se cuela por todos lados.
“En Satse llevamos años denunciando, incluso nos ha dado la razón la Inspección de Trabajo, y hay que buscar una solución, sobre todo la planta 10ª, que el sol da de pleno en el techo”.
El centro dice que “es imposible climatizar la zona de hospitalización porque el cuadro eléctrico no soportaría conectar los nuevos equipos y además la estructura no sería capaz de sostener el peso”.
La solución fue “poner unos vinilos térmicos en las ventanas y puertas balconeras, y una capa de pintura aislante térmico al techo, pero la temperatura interior sigue siendo insoportable, sobre todo para pacientes oncológicos con tratamientos de quimioterapia, que ingresan con fiebres altas, defensas bajas, en aislamiento, y a los que hay que buscarles otra ubicación”.
Mientras en la octava están ingresados los pacientes neurológicos que vienen de sufrir un ictus, y en la novena los de hematología, que tienen su sistema inmunitario afectado y tienen que estar en aislamiento.
Tras las quejas recibidas, el centro ha colocado unos pingüinos para disminuir el calor y se ha habilitado una habitación para que el personal pueda cambiarse y refrescarse a lo largo del turno.
Durante la mañana de ayer “la temperatura en la planta 10ª todavía era bastante alta y son unas condiciones en las que es muy difícil estar y trabajar. Estaba en los 31° en algunas dependencias a las 10.30 horas, cuando la recomendación, según la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, son 25°”, señaló Gordillo. Varios trabajadores han optado por llevar trapos húmedos en el cuello para disminuir la sensación de calor.
Para Satse, estas medidas “son parches”, por lo que demandó la reforma de un centro con 50 años o “la construcción de un nuevo Hospital Universitario de Canarias, ya que el actual hace años que se quedó obsoleto y apenas soportaría obras de mejora”.
La dirección del HUC lamentó la situación y confirmó que trabaja en un proyecto para mejorar la envolvente térmica del edificio, a través de la remodelación, adecuación e incorporación de fachadas ventiladas y sustitución de la carpintería existente, y de la cubierta plana del edificio. Paralelamente se trabaja en aumentar la capacidad eléctrica para poder acometer la implantación del sistema de climatización de las plantas de hospitalización. “Este año saldrá la licitación de la climatización de la planta 10ª”.





