Joseba Landaeta, director de la escuela de buceo El Bajón, en El Hierro, es un experto de nuestros mares. Tras los últimos avistamientos de un ejemplar de tiburón solrayo en aguas canarias ha explicado el motivo de los mismos, recalcando que se trata de animales “totalmente inofensivos”.
En declaraciones a El Hierro Hoy, Landaeta ha indicado que, pese a que el tiburón solrayo suele habitar en profundidades “de 400 a 800 metros” lo cierto es que los últimos avistamientos en superficie pueden deberse a una sencilla razón de su ciclo de vida.
“En esta época del año se acercan, sobre todo, hembras preñadas que vienen a pasar su periodo de gestación en aguas poco someras, más tranquilas y alejadas de los machos”, explica.
Joseba Landaeta insiste en que se trata de “un recurso natural del que podemos disfrutar siempre con control y educación” ya que “pese a su tamaño y apariencia”, los tiburones solrayo son “animales totalmente inofensivos y muy tranquilos”.
Así es el tiburón solrayo
El tiburón solrayo (Odontaspis ferox) es una de las especies más sorprendentes y desconocidas que habitan los océanos. Conocido también como tiburón dientes de perro, destaca por su aspecto robusto y sus afilados colmillos, aunque en realidad se trata de un animal dócil y poco agresivo. Su presencia en aguas del Atlántico, y en particular en Canarias, convierte cada avistamiento en un acontecimiento único para científicos y buceadores.
Un tiburón de gran tamaño
Este escualo puede alcanzar hasta 4,5 metros de longitud y presenta un cuerpo alargado con dos aletas dorsales características, la primera mucho más grande y próxima a las pectorales. Su color grisáceo, más oscuro en el dorso y claro en el vientre, lo ayuda a camuflarse en las profundidades marinas.
Distribución y hábitat
El tiburón solrayo tiene una distribución circunglobal en aguas tropicales y subtropicales, tanto en el Atlántico como en el Índico y el Pacífico. Se mueve entre los 13 y los 1.000 metros de profundidad, aunque suele encontrarse entre los 400 y 800 metros. En Canarias, especialmente en El Hierro, su avistamiento es motivo de gran expectación, ya que no se trata de un tiburón común.
Comportamiento y reproducción
A pesar de su imponente aspecto, es un tiburón tímido que rara vez supone un peligro para el ser humano. Las hembras suelen acercarse a la superficie cuando están preñadas, lo que facilita su observación. Su reproducción es uno de los aspectos más llamativos: es ovovivíparo con oofagia, lo que significa que las crías se alimentan de huevos no fertilizados —e incluso de otros embriones— dentro del útero materno. Como resultado, solo sobrevive una cría por embarazo, que ya mide más de un metro al nacer.
Alimentación
Su dieta se compone principalmente de peces pequeños, crustáceos y cefalópodos, lo que lo convierte en un depredador eficaz de las profundidades.
Conservación y amenazas
El tiburón solrayo está catalogado como especie vulnerable por la UICN, debido a la sobrepesca y la destrucción de su hábitat. Su lento ciclo reproductivo lo hace especialmente sensible a la presión humana, por lo que su conservación es clave para mantener el equilibrio de los ecosistemas marinos.







