“Desde hoy y hasta el 30/08 no habrá recepción por la tarde salvo urgencias y notificadas a la coordinadora con antelación para dejarlo preparado. Gracias y disculpen las molestias”. Este es el mensaje que, desde hace más de mes y medio, reciben las trabajadoras del Servicio de Ayuda a Domicilio (SAD) de Santa Cruz por parte de la empresa adjudicataria, Atende.
Una comunicación interna que va cambiando en fechas, pero no en contenido, y que lleva a las trabajadoras a sentirse a “la deriva, olvidadas y abandonadas” al encontrarse casi inactivo este departamento en el que se tramitan bajas, nóminas o se toman medidas ante casos de acoso sexual que se siguen produciendo por parte de usuarios a los que las auxiliares atienden en sus casas.
Las empleadas están cansadas y asustadas ante una situación a la que se suma que “el jefe de servicio y parte del personal de coordinación está de vacaciones, mientras que desde el Ayuntamiento capitalino, que es la empresa matriz, no se nos hace caso”, según denunció ayer Cristina González, portavoz del sindicato Intersindical Canaria (IC) en el comité de empresa del SAD.
González señaló que “en el servicio pasan cosas y las auxiliares no saben ni a quién acudir, por lo que vienen al comité de empresa pero poco podemos hacer porque hay situaciones que no son de nuestra competencia. Si sufren un accidente laboral no pueden ir a la mutua porque no hay nadie autorizado que les haga el reporte desde la empresa. Además, si pasa algo en un domicilio, como situaciones de acoso sexual, tampoco podemos tomar acciones más que decirle a la empleada que se niegue a acudir al servicio, ya que al no tener la coordinación no queda constancia de la denuncia”.
La recepción se encarga de la coordinación de las empleadas, ayudándolas y orientándolas en diversos trámites, por lo que es un área vital para las trabajadoras de la ayuda a domicilio. “Las coordinadoras están saturadas y al estar cerrado este departamento no podemos ni recoger el bono bus para los desplazamientos, realizar cualquier papeleo o atender las incidencias en el servicio, algunas de ellas graves, como las referidas a acoso o agresión sexual que se siguen produciendo sin que se haga nada al respecto. Nos sentimos desamparadas y perdidas”, afirmó González.
Siete casos de acoso en el SAD
Las trabajadoras del SAD, a cargo de la empresa Atende que es la actual adjudicataria del servicio dependiente del Instituto Municipal de Atención Social (IMAS) de la capital, atienden a unas 1.300 personas en situación de vulnerabilidad en Santa Cruz. Acuden a los domicilios para ayudar en el aseo, comida, acompañamiento o labores de limpieza, las cuales además deben pagarse aparte y que también, alegan, incumple la patronal.
No obstante, desde hace tiempo vienen denunciando a gritos el acoso sexual que están viviendo varias empleadas por parte de usuarios a los que atienden en los domicilios asignados. “En lo que va de año ya son siete casos, más una agresión sexual que se produjo cuando un varón tocó los senos a una de las auxiliares. Hecho al que se suma el de otros usuarios que piden a las trabajadoras ver películas porno con ellos, pintarse los labios o hasta que les muestran sus genitales, lo que ha sido el último caso ocurrido la semana pasada en un domicilio de Los Campitos”, añadieron.
“Lo peor es que desde la empresa les siguen enviando auxiliares a estas personas acosadoras, sin que se vean afectadas con la suspensión de este servicio, a excepción de un solo caso reincidente en los últimos meses. Ello se traduce en el incumpliendo del protocolo y en una inacción total por parte de Atende y del Ayuntamiento, que no nos ayudan, salvo el comité de empresa, que tampoco dispone de los recursos necesarios”, manifestó Cristina González.
En este sentido, desde la comisión de igualdad del comité de empresa del SAD expresaron su “preocupación” por el incremento de casos de acoso sexual que se están registrando entre las auxiliares, así como por el hecho de que la empresa no se haga eco a tiempo de dichas denuncias por no estar activo el servicio de recepción. “Recientemente asesinaron en Galicia a una compañera por este motivo y tendrá que pasar aquí otra desgracia para que por fin se tomen medidas”.
El próximo mes, las trabajadoras decidirán en asamblea si secundarán la convocatoria de huelga anunciada en el Servicio de Ayuda a Domicilio con el fin de exigir sus derechos laborales.







