Santa Cruz de Tenerife ha quedado esta mañana envuelta en un impresionante banco de niebla de advección, un fenómeno “poco común” que ha pintado la ciudad con una atmósfera visualmente impactante.
Estas nieblas se generan cuando una masa de aire cálido y húmedo, procedente del Sahara, avanza sobre una superficie más fría, en este caso, el océano Atlántico, y se enfría en sus capas más bajas hasta alcanzar el punto de rocío, lo que provoca la condensación del vapor de agua y la formación de neblinas densas y bajas.
En condiciones como la actual, el aire sahariano, normalmente cálido, al contactar con la superficie marina más fresca, sufre un enfriamiento en su base que permite desencadenar este singular espectáculo meteorológico.
Este tipo de nieblas puede persistir durante varias horas, especialmente en zonas costeras, y tienden a disiparse a medida que avanza la mañana.
¿Qué son las nieblas de advección como la que afecta a Santa Cruz de Tenerife?
Las nieblas de advección son una forma de neblina marina que se genera cuando una masa de aire cálido y húmedo se desplaza sobre aguas más frías. Este contraste térmico provoca que la humedad del aire se condense al enfriarse, originando la formación de neblinas o bancos de niebla que pueden extenderse considerablemente y reducir la visibilidad en zonas costeras.
Su aparición requiere condiciones atmosféricas estables, como inversiones térmicas, y aunque suelen ser más frecuentes en invierno y primavera, esta vez se han hecho presentes en pleno verano canario.







