Tras meses de parálisis y una imagen visiblemente deteriorada en los principales accesos turísticos de Canarias, AENA ha adjudicado recientemente el servicio de jardinería en los aeropuertos del Sur y Norte de Tenerife, Fuerteventura, Lanzarote, Gran Canaria y El Hierro.
La empresa Translimp Contract Ser ha sido adjudicada como la nueva responsable del mantenimiento de las zonas verdes durante un año, con un contrato valorado en 751.777 euros netos, según consta en el portal oficial de contratación pública de AENA.
El contrato llega tras una primera licitación que quedó desierta, lo que prolongó durante meses una situación de abandono y conflicto laboral.
Los trabajadores afectados han confirmado a este periódico que están a la espera de firmar la carta de subrogación, con su incorporación a la nueva empresa prevista para el próximo 1 de octubre.
Desde la adjudicataria, ya ha habido predisposición a negociar la deuda heredada de la anterior empresa, Amena Hispánica, que dejó a deber hasta cinco meses de salarios a sus trabajadores: “Nos hablaron de ello sin que nosotros lo preguntáramos. Han mostrado voluntad de resolver”, afirmó uno de los portavoces sindicales.
La empresa anterior fue señalada por impagos y mala gestión, lo que llevó a AENA a rescindir el contrato en enero de este año por “incumplimientos reiterados”.
En los últimos meses, los exteriores de varias terminales presentaban un estado de abandono evidente: hojas de palmeras acumuladas en calles, vegetación seca y árboles sin podar que representaban un riesgo, especialmente en días de viento.
BAJAS MÉDICAS
El deterioro no pasó desapercibido para quienes llegaban o partían de las Islas, y generó críticas entre sindicatos y representantes del sector turístico, que vieron en esta situación un golpe a la imagen que Canarias proyecta como destino.
Durante el conflicto, la inmensa mayoría de los trabajadores solicitaron la baja médica por depresión ante la incertidumbre y la falta de recursos.
En paralelo, Amena Hispánica trató de aplicar un erte a los empleados.
Sin embargo, el procedimiento fue caótico: la vídeo-llamada en la que se comunicó la medida fue realizada por una representante que abandonó la empresa ese mismo día.
La adjudicación del nuevo contrato abre por fin una vía para resolver un conflicto que ha durado casi un año.







