En la historia de los clubes del fútbol regional tinerfeño hay personas que han dedicado muchos años de colaboración, llegando a ser casi imprescindibles en el devenir deportivo de cada entidad futbolera, y es así como su legado perdurará por siempre en el recuerdo, pasando a formar parte de ese listado de apellidos ilustres que han dado prestigio a determinados clubes. Este es el caso del famoso apellido Sánchez que, con solo nombrarlo, se le vincula a una centenaria institución como lo es la UD Orotava.
Hace unos meses, el legendario equipo de los copos, estuvo a un paso de caer a la Segunda regional. La Orotava añora su pasado futbolístico y, por eso, hemos querido recordar a uno de los personajes ilustres del histórico club villero, Antonio Hernández Sánchez, quien tiene a sus espadas toda una vida, casi seteta años, dedicada a su UD Orotava del alma y al fútbol.
Como reconocimiento a esa larga trayectoria, la Agrupación de Veteranos de la UD Orotava le brindó un merecidísimo homenaje en el Campo Municipal de La Perdoma, acto entrañable y emotivo donde el afamado entrenador se vio arropado por sus familiares y muchos amigos, para agradecerle su dedicación al fútbol. “Fue bastante emotivo -comenta Antonio-, porque no solo estaban grandes amigos y compañeros del Orotava, sino que también se sumaron el Tacoronte y Puerto Cruz, dos clubes a los que siempre tendré mi afecto”.
Su apellido, Sánchez, es el de las sagas futbolísticas más importantes en la gran historia de la UD.Orotava. Su hermano Juan fue directivo y, como empresario, gran valedor del fútbol orotavense, e Insignia de Oro del club. Otro de sus hermanos, Graciano, fue directivo y un gran valedor del Trofeo Teide, del que es tambien Insignia de Oro.
Aparece luego Pepe, familiarmente conocido por el Buje, otro de los pilares del fútbol orotavense. Nolito fue jugador del Valencia y Betis, en Primera División, y del CD Tenerife y UD Orotava, además de cualificado entrenador de los copos en su etapa dorada, con gran labor también en el Colegio de Entrenadores. Asimismo, está Isidoro, que llegó a jugar en la UD Las Palmas. Todos tristemente fallecidos. El último bastión vivo de los Sánchez es pues nuestro protagonista. Sus hermanos tuvieron la oportunidad de fichar por clubes de Primera División, como UD Las Palmas, Valencia y Betis. “En mi caso -aclara Antonio- al no ser tan técnico como ellos, me tocó quedarme y ayudar a la familia”.De todos sus hermanos guarda gran recuerdo “porque todos se ayudaban. Yo formé parte de una familia que éramos quince entre hijos, tíos, etc. y eso en esa época era también muy complicado”.
Según nos relata, se inició jugando en el recordado Infantil Santo Tomás de Aquino y en el laureado Iberia, de don Chano ,con muchos y buenos recuerdos para luego terminar en el Orotava. Ahí desarrolló una larga trayectoria de muchos años en todas sus categorías y asimismo ejerció de entrenador tanto en juveniles como en el primer equipo. También recuerda su etapa en los banquillos en la UD Tacoronte, donde estuvo cinco temporadas, y en el CD Puerto Cruz.
De su etapa como jugador explica que jugaba de delantero centro “y, aunque alguno me decía que no era mi puesto, lo cierto es que siempre marcaba goles; era fuerte y técnico. Recuerdo un partido de la liguilla interregional con el Orotava que jugó en Arucas y marqué cuatro goles, llegando a ser el máximo goleador de la liguilla”.
Antonio Sánchez relata sus inicios con el fútbol en la calle. “Poníamos dos piedras y era la portería y ahí jugábamos partidos de mucha rivalidad todos los chicos de la zona. Lo curioso es que cuando pasaba un coche había que quitar las piedras y luego volver a empezar. Estas cosas las comento hoy a mis nietos y jugadores noveles y se quedan asombrados. Era el fútbol de antes, el que se formó en las calles y plazas y de ahí salieron grandes jugadores”, afirma.
Guarda momentos únicos en su memoria, como cuando fue campeón con la UD Orotava y los aficionados lo levantaron a hombros, o en su etapa de presidente. Pero también se emociona recordando su paso por el Tacoronte, donde quedó campeón y ascendió a Primera, con Avencio Hernández como presidente. “En cada partido se llenaba el viejo Cantillo y había guaguas llenas de aficionados en los desplazamientos”.
Preguntado por la importancia del apellido Sánchez, nos comenta: “Eso se lo debemos todo a mi tío Antonio, que le dijo a mi madre yo soy el padrino del chico, pero lo pones Antonio como yo. Ya sabemos que fue jugador del Celta de Vigo, y esto sin duda es un autentico orgullo para nuestra familia”.
Sobre el momento actual del fútbol en La Orotava, comenta que hace unas fechas se reunió con su buen amigo y también expresidente de la UD, Manuel González Santana. “Me dijo: Antonio, ¿no tendremos también nosotros parte de culpa de que el Orotava esté como está? Y me quedé sorprendido y con los pelos de punta. Quizá tenga razón por el hecho de no haber continuado colaborando o haber dejado unos cimientos para continuar”.
Sigue siendo socio de la UD. “Soy el socio número 4, pero hay que tener en cuenta que un presidente es un cargo muy difícil y de mucha responsabilidad. En mi caso -prosigue- tuve la gran colaboración de mucha gente que por mi profesión conocía y me ayudaban. Incluso, mi hermano Juan, a algún jugador que no quería dinero sino trabajo, entraba a trabajar en la DISA. Recuerdo también a un gran presidente y buen amigo que también me ayudó mucho, don Buenaventura Machado; quizá de los mas importantes del futbol en La Orotava”.
Sobre el fútbol femenino, reconoce que él era de los que opinaba en aquellos tiempos que el fútbol era cosa de hombres, porque se respetaba la feminidad de la mujer y su belleza, pero en el momento actual esto ha cambiado y se ven grandes jugadoras y partidos atractivos. Pienso que hay que respetarlo”.
Antonio Hernández explica que su trabajo en la Sindical y con los trabajadores del campo le marcó. “Eso es lo que me sirvió para ser persona y entrenador, ser humilde y con dedicación plena a mi cargo y eso sin duda me enseñó a ser persona”.







