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Ya hay fecha para que la depuradora de El Médano entre en funcionamiento

Aunque se preveía su puesta en marcha en julio, la planta, ubicada en Granadilla, sigue pendiente de la autorización de vertido al mar y de concluir algunos trabajos pendientes

La Estación Depuradora de Aguas Residuales (Edar) de Los Letrados, en Granadilla de Abona, infraestructura clave para el saneamiento del sur de Tenerife, no entrará en funcionamiento hasta noviembre, pese a que el Cabildo de Tenerife había trasladado inicialmente a este periódico que estaría operativa en el mes de julio.

La planta se encuentra técnicamente finalizada desde diciembre de 2023, según confirmó la sociedad estatal Acuaes.

Sin embargo, su puesta en marcha ha estado condicionada por dos factores: la autorización de vertido al mar, que aún está pendiente por parte de la Consejería de Transición Ecológica del Gobierno de Canarias, y la finalización de una obra para el impulso de las aguas tratadas, según indica ahora el propio departamento autonómico.

Desde la Consejería aseguran que el proyecto se mantiene dentro de los plazos oficiales, y que la fecha prevista para su puesta en funcionamiento siempre fue noviembre, pese a que en julio el Cabildo situó la activación de la planta en ese mismo mes.

La Edar de Los Letrados es una de las piezas centrales del sistema comarcal de saneamiento del sur de la Isla. Está diseñada para tratar hasta 10.000 metros cúbicos diarios de aguas residuales, procedentes de núcleos como El Médano, La Tejita o San Isidro, y transformarlas en agua regenerada apta para el riego agrícola y de zonas verdes.
Su conexión con la conducción Santa Cruz-Valle San Lorenzo permite además impulsar el agua tratada hasta la balsa de San Isidro.

La infraestructura, adjudicada en 2021 con un presupuesto de 31 millones de euros, se completa con una red de colectores de 10 kilómetros y una impulsión de 8,5 kilómetros desde la costa hasta la estación. En el mes de junio se instalaron membranas de ultrafiltración, una fase que solo puede ejecutarse en la etapa final debido a su complejidad técnica.

La consejera insular de Medio Natural y Seguridad, Blanca Pérez, subrayó en junio a este periódico que la entrada en funcionamiento de esta estación supondría una reducción muy significativa de los vertidos al mar, especialmente en la costa de Granadilla, históricamente afectada por la ausencia de infraestructuras adecuadas. “Nos permitirá avanzar hacia el vertido cero”, afirmó.