Dominar, por momentos incluso de manera abusiva, para luego conceder y permitir que Dani Martín se convierta en el mejor jugador de los blanquiazules. Así se resume la quinta victoria de la temporada de un CD Tenerife que domina de manera férrea el Grupo 1 de Primera RFEF.
Los blanquiazules arrollaron al Real Madrid Castilla en una primera parte abrumadora en la que el equipo blanco ni existió. El festival goleador tinerfeño en Valdebebas lo inició el de siempre, Jesús de Miguel. El mismo que marcó el tercero. En medio Álvaro anotó el 0-2. Tras el descanso, los merengues reaccionaron y recortaron diferencias, pero Dani confirmó que es un lujo para la categoría. El guardameta evitó que el rival se metiera en el partido y su equipo cosechó la quinta victoria de la temporada.
El partido arrancó con una clara ocasión de color blanco. Un disparo de falta directa obligó a Dani Martínez a lucirse con una bonita estirada.
Acto seguido, Álvaro Cervera solicitó, en el minuto 8, la revisión de una posible agresión de un jugador del Castilla sobre Nacho Gil. Tras visionar las diferentes tomas que le ofreció el FVS, ninguna concluyente, el colegiado de la contienda mantuvo su decisión, por lo que los blanquiazules perdieron uno de los dos FVS de los que disponía en el duelo.
Hasta ahí se mantuvo en pie en el partido el cuadro blanco, que se empezó a borrar del partido en el minuto 16. Dani Martín asistió desde su portería a De Miguel, quien se encontró con el regalo de Joan Martínez. El defensa blanco se tropezó cuando reculaba hacia su portería, acabando en el suelo. ‘Demi’ se plantó solo delante del guardameta Javi Navarro. El ‘killer’ no perdonó, como siempre, y con un potente zurdazo inauguró el marcador tinerfeñista de la Ciudad Deportiva de Valdebebas. Lo celebró mostrando la camiseta con el número 17 en la espalda, en homenaje a su compañero Balde, quien esta semana perdió a su padre.
El primero de la tarde del ‘pichichi’ blanquiazul espoleó a los visitantes y hundió al cándido equipo blanco, que concedió muchísimas facilidades defensivas a su voraz rival.
Aumentó la renta Álvaro en una acción a balón parado (segundo saque de esquina del partido para los visitantes) en la que funcionó el laboratorio trabajado por Cervera. Nacho Gil ejecuta de córner muy llovida y, de cabeza, el defensa central blanquiazul picó abajo para marcar el 0-2. Los casi 300 aficionados que poblaban las gradas del feudo merengue enloquecieron. Y no era para menos.
La rúbrica a una primera parte perfecta, especialmente en lo ofensivo, la puso, de nuevo, De Miguel al borde del descanso.
En el 44, una buena recuperación defensiva de David es aprovechada por el ariete para marcar el 0-3. Primero amagó al ingenuo Joan, quien se giró para darle toda la ventaja a un De Miguel que fusiló con la zurda y al palo largo al cancerbero blanco. 0-3. La fiesta canaria en la capital era total.
Primer gol en contra de la temporada
Las cosas cambiaron en la segunda parte. Arbeloa hizo cambios en el vestuario en busca de una reacción que acercara a los suyos en el marcador. Su equipo regresó al terreno de juego con una actitud más valiente. Aún así, fue el Tenerife el que pudo golpear de nuevo. De Miguel se iba solo contra el portero madridista, aunque algo escorado a la izquierda. Su disparo final se fue fuera algo escorado.
Loren Zúñiga y Lamini Fati, que se fue expulsado en el minuto 96 por doble amarilla, pudieron recortar distancias para el Madrid, pero siempre tropezaron con un Dani Martín muy inspirado.
De esta manera los blancos tuvieron que esperar hasta el minuto 70 para que llegase el único tanto madridista, el primero en contra de la temporada para el CD Tenerife.
Roberto se aprovechó de un error de Juanjo Sánchez para plantarse en la frontal y enviar el balón al fondo de la red con un disparo raso. Ahí concluyó la racha de imbatibilidad de Dani Martín, que se alargó durante 474 minutos.
No le gustó a Cervera lo de encajar, por lo que introdujo a Javi Pérez en sustitución de Juanjo, modificando el sistema defensivo a una zaga de cinco con David como carrilero izquierdo y Zoilo como central zurdo. En el 89, también se marcharon De Miguel y Nacho Gil para que entrasen Calavera y Montes.
La recta final del partido tuvo un juego más interrumpido y por la expulsión en el 96 de Fati. El Tenerife gestionaba su ventaja ante un Castilla incapaz de encontrar fracturas en la defensa visitante.
En los compases finales, Dani volvió a aparecer con una parada decisiva en una jugada a balón parado, evitando que los blancos se pusieran a tan solo un gol del empate.
Con el pitido final, el Tenerife sumó la quinta victoria consecutiva para continuar dominando la 1ª RFEF con autoridad y oficio.





