Superado, nuevamente. El CD Tenerife encajó la segunda derrota consecutiva de la temporada tras caer de manera clara en el estadio de Lasesarre frente a un Barakaldo que sentenció el duelo en apenas cuatro minutos, gracias a dos goles de San Bartolomé. Tercera semana seguida en la que no ganan los de Álvaro Cervera, que también se han olvidado de marcar, de crear ocasiones, de vencer los duelos individuales y de superar en intensidad a los rivales. De repente, y tras seis semanas ganando y provocando miedo, los blanquiazules han dejado de competir y podrían perder este mismo fin de semana el liderato del Grupo 1.
Álvaro Cervera apostó por dos cambios en el once inicial, dando entrada a Calavera en la medular y a Alassan en el costado diestro. Juanjo Sánchez y Cris Montes, quien ni siquiera entró en la convocatoria.
El inicio de encuentro de los blanquiazules fue positivo al intentar ser vertical y jugar en campo contrario durante el primer cuarto de hora. En esos momentos, Alassan intentó batir a Ispizua, pero el meta vasco se encontraba bien colocado y no tuvo problemas para detener el disparo del canterano blanquiazul. Minuto 13.
No obstante le faltó continuidad al cuadro de Cervera y el partido se igualó después de que el Barakaldo mejorase las marcas individuales. El Tenerife era incapaz de hilvanar jugadas y llegar con peligro a la meta rival, cayendo muchas veces en la precipitación y en la imprecisión.
La producción ofensiva tinerfeña fue menguando paulatinamente, hasta el punto de que apenas los puntas visitantes merodearon el portal del Barakaldo, que sí que intentó en un par de ocasiones sorprender a Dani Martín. Antes del descanso, una falta de entendimiento entre Aitor Sanz y Calavera generó una pérdida que estuvo a punto de aprovechar el Barakaldo, pero el tiro cruzado de Oier López lo tocó lo justo Dani Martín para mandar el esférico a la esquina.
Cuatro minutos fatídicos
El inicio de la segunda parte fue absolutamente catastrófico. El cuadro vasco se mentalizó en el vestuario que podía meterle mano al líder del grupo y regresó al verde de Lasesarre con ganas de morder. Y vaya que si lo logró.
Víctor San Bartolomé destrozó a la defensa chicharrera en apenas cuatro minutos.
La fragilidad defensiva blanquiazul derivó en que San Bartolomé ganara varias disputas en el área visitante, dentro de un acto de fe donde salió ganador para definir sin oposición ante Dani Martín en el minuto 50.
La catástrofe se completó con otro varapalo. Una nueva falta de contundencia defensiva chicharrera dejaba otra vez a San Bartolomé mano a mano ante Dani Martín, definiendo con una sutil vaselina para alargar la crisis de resultados y juego blanquiazul (min 54). Los blanquiazules se quejaron que esta jugada parte de una clara sobre Álvaro que el colegiado no señala. En la revisión del gol en el monitor, el trencilla no decidió invalidar el tanto. Cervera reaccionó en la banda y sacrificó a De Miguel y a Zoilo para dar entrada a César y Balde, quien debutaba en partido oficial. Minuto 55.
Los cambios mejoraron, algo, al equipo, que empezó a generar, algo, de juego ofensivo. En un saque de esquina, Alassan remató de chilena, pero Ispizua, con una gran mano, evitó el tanto insular.
El Tenerife trató de lanzarse a por el gol, pero acabó totalmente desdibujado y desorganizado tras los cambios de Cervera.
Pese a todo pudo meterse en la puja, ya que Noel López mandó al fondo de la red un gran pase con el exterior de Balde, pero fue anulado por fuera de juego (min 75). Más tarde lo intentaría Noel, pero después de plantarse en el área, su remate se marchaba desviado.
No habría más opciones para un Tenerife en caída libre.







