El servicio de limpieza y recogida de residuos urbanos en Santa Cruz centró ayer el pleno extraordinario solicitado por el PSOE. La oposición, que presentó dos mociones para exigir al gobierno local (CC y PP) la revisión y control del contrato con la empresa Valoriza, además de una auditoria externa sobre su ejecución, no logró los apoyos para sacar adelante ambas propuestas, pero en cambio sí la amenaza de una demanda judicial por parte del concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, contra los socialistas por “acusaciones falsas”, según alegó el edil.
En el pleno, que contó con la presencia de trabajadores de la adjudicataria, no faltaron acusaciones, denuncias fotográficas y hasta audios, además de las continuas palmas en las bancadas, lo que transformó la sesión en un triángulo de reproches entre la portavoz socialista, Patricia Hernández, el concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, y el alcalde, José Manuel Bermúdez.
La exalcaldesa arremetió duramente contra Tarife, a quien acusó de no hacer un seguimiento de un contrato que “pagan los ciudadanos, pero que no se está cumpliendo ni gestionando, porque usted solo culpa a los vecinos de que la ciudad esté cada día más sucia”. Asimismo, denunció que hay vehículos de limpieza, como barredoras eléctricas, que fueron presentadas en su día por el alcalde pero “no están en la capital, pues se utilizan en municipios como Candelaria e, incluso, alguno en Guamasa (La Laguna), que hemos detectado por su geolocalización. Algo que se traduce en que los chicharreros están pagando por barredoras que no pisan las calles de Santa Cruz”.
Al respecto, Tarife exigió a la portavoz socialista que “no siga faltando el respeto a los funcionarios de esta casa con acusaciones falsas y graves, sembrando dudas veladas respecto a que se están abonando facturas de vehículos por debajo de la oferta. Vamos a analizar sus palabras para determinar qué acciones jurídicas se pueden emprender. Lo único que confirmo es que Valoriza ha puesto quince vehículos más de los que tiene en la oferta”.
El edil aseveró que “el contrato cumple las necesidades básicas de limpieza de la ciudad, aunque es mejorable y, por ello, se va a modificar para que, en 2026 y 2027, que es cuando vence, disponga de más medios humanos, lo que redundará en que haya más barridos, baldeos y zafarranchos de limpieza en los cinco distritos, que pasarán a nueve y no a los tres actuales que refleja un contrato que usted presentó en el año 2019, siendo alcaldesa, y que ahora viene aquí a criticar”.
Por su parte, el alcalde José Manuel Bermúdez dijo que “Santa Cruz invierte más en limpieza y exige resultados, aplicando penalizaciones cuando corresponde. La mejora es constante y el compromiso, firme, y, por ello, desde que usted firmó el contrato hasta hoy hay más trabajadores y más medios materiales”.

Audio sorpresa
Bermúdez añadió que “lo único incomprensible es que los ciudadanos paguen el próximo año casi 140 euros, de los 69 actuales, por un mismo servicio porque el Gobierno de España así lo impone a todos los ayuntamientos” e insistió en que el sistema de limpieza de una ciudad tiene dos vertientes: “una la empresa y otra la conducta de la ciudadanía. Si cualquiera falla, lo hace el sistema”.
En este punto, el mandatario acercó su móvil al micrófono y reprodujo un audio en el que la exalcaldesa, el día que presentó el contrato en 2019, decía que “no hay nada que podamos hacer, incluso poniendo muchísimos medios, si la ciudadanía no cumple”. Bermúdez aprovechó y pidió “mesura porque no me puede reprochar lo que usted también defendió en su día”.
El contrato de limpieza supone una inversión de 157 millones para 8 años, lo que se traduce en una dotación anual de 19,7 millones, frente a los 18 millones del anterior. Este incremento, según el gobierno, ha permitido ampliar servicios, renovar equipamientos y reforzar la plantilla local de limpieza, que ha pasado de 417 trabajadores en 2019 a los 470 actuales.
Ante este diagnóstico oficial, la socialista aportó datos sobre las incidencias registradas en el contrato, afirmando que en 2023 se produjeron 6.151, que se tradujeron en 384.000 euros de deducciones; en 2024 fueron 10.433 y 265.000 euros de deducciones; y en 2025 ya son 10.326 incidencias, casi las mismas que el año pasado, y 118.000 euros de deducciones.
Tarife, por su parte, insistió en que la ampliación del servicio de limpieza extraordinaria ha ido acompañado de la modernización del parque móvil y del equipamiento, con 3 nuevas cubas de baldeo y 5 camiones recolectores, así como de un 28% más de contenedores y papeleras.
“También vamos a mejorar el servicio de recogida de enseres con un nuevo sistema, pues de nada sirve que haya un teléfono gratuito si luego los ciudadanos los depositan cuándo quieren”.







