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El Aeropuerto de Tenerife Sur gana agilidad en pasaportes y se tapona en la zona de equipajes

Aunque el nuevo sistema biométrico ha mejorado el tránsito, se denuncia que la lentitud en la entrega de maletas ralentiza la salida
El Aeropuerto de Tenerife Sur gana agilidad en pasaportes y se tapona en la zona de equipajes

Desde su puesta en marcha el pasado 6 de noviembre, el nuevo Sistema de Entrada/Salida (EES) de la Unión Europea comienza a ofrecer resultados visibles en el Aeropuerto de Tenerife Sur, especialmente en la agilización del control de pasaportes en la zona de llegadas.


El sistema, que automatiza la identificación de ciudadanos de terceros países mediante datos biométricos, aún presenta incidencias técnicas puntuales, como fallos en la apertura de puertas. Su implementación completa está prevista para abril de 2026, según confirma la Delegación del Gobierno. Aun así, ya se perciben mejoras en la eficiencia del control fronterizo.


Uno de los efectos más inmediatos ha sido la mayor fluidez en el paso por pasaportes. Javier Cabrera, presidente del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife (CEST), lo resume así: “La zona de pasaportes sale mucho más rápido”.


Sin embargo, este avance ha desplazado el cuello de botella hacia la recogida de equipajes. La infraestructura actual no absorbe el nuevo ritmo de llegada, y la lentitud en la entrega de maletas ralentiza la salida final de los pasajeros, en un entorno que arrastra carencias estructurales desde hace años.


Para responder al nuevo escenario operativo,la Policía Nacional ha reforzado su personal. En el control biométrico operan ahora cuatro agentes por turno, en un intento por mantener la fluidez del proceso.


Una trabajadora en la zona de salidas señala a DIARIO DE AVISOS que “los problemas de personal continúan y en ciertos momentos se nota la falta de efectivos”, lo que refleja una presión constante sobre los recursos humanos del aeropuerto.


La fase inicial no estuvo exenta de dificultades. El pasado 10 de noviembre, una avería en el sistema provocó retrasos en el tránsito de pasajeros, evidenciando la complejidad técnica del despliegue.


El fallo fue resuelto y, desde entonces, el funcionamiento se mantiene con “relativa estabilidad”.


Cabrera subraya que AENA “está trabajando en la línea correcta” e insiste en que los esfuerzos por mejorar la operativa se están dando “en una infraestructura anticuada”.
Recuerda además que el aeropuerto figura en los planes del DORA III 2027-2031, donde se contempla una renovación integral de las instalaciones para adaptarlas a las necesidades reales de tráfico y servicio.