santa cruz

Vecinos del barrio Salamanca, en pie de guerra para exigir que instalen fibra óptica en sus viviendas

Los afectados recogen más de 400 firmas para reclamar a Movistar que actúe en la zona, donde dependen desde hace años de pocas terminales de conexión instaladas en las fachadas de las casas
Vecinos del barrio Salamanca, en pie de guerra para exigir que instalen fibra óptica en sus viviendas

Vecinos de la zona Salamanca-Uruguay y Las Acacias de la capital tinerfeña están en pie de guerra para exigir a la compañía Movistar que dote a varias manzanas de este enclave de una infraestructura de fibra óptica acorde a una gran ciudad y a las necesidades de comunicación del siglo XXI, donde la conexión a internet es necesaria para acceder a servicios esenciales como la telemedicina, teletrabajo, educación, seguridad y ocio.


Por ello, los afectados, que superan el medio centenar, han recabado más de 400 firmas ciudadanas que han entregado a la compañía Telefónica, además de al Ayuntamiento de Santa Cruz, con el objetivo de reclamar un derecho del que han sido privados durante años, pues hasta ahora dependen de unas pocas terminales instaladas en el exterior de casas particulares, que necesitan del correspondiente tendido de cables entre fachadas, con los peligros que ello conlleva, aparte de acarrear importantes deficiencias en cuanto a la velocidad de conexión a internet.


En junio de 2024, Movistar retiró los anteriores cables de cobre en esta zona capitalina, donde además se ha enconado el problema al tratarse de calles antiguas que no cuentan con canalizaciones para el soterramiento. Son muchos los vecinos que llevan demandando el acceso a fibra durante años y, al menos, hay dos manzanas completas de viviendas que se han quedado sin conexión porque no pueden engancharse a las pocas terminales.


Laura, impulsora de esta movilización vecinal, ha explicado a DIARIO DE AVISOS que las causas del problema se agudizaron cuando Movistar retiró los cables de cobre que, en principio, tenía que sustituir por fibra óptica, pero este cambio no se llevó a cabo en calles del barrio, lo que derivó en que muchos hogares quedaran a expensas de la conexión de terminales, instalados en el exterior de algunas viviendas, donde algunos de sus moradores no han permitido a otros vecinos poderse enganchar para conectar.


Una situación a la que se ha unido, además, que otros terminales existentes están saturados y no admiten más conexiones, lo que al final provoca un colapso y una lentitud de señal que se torna en desesperante para los ciudadanos de este enclave.


Este hecho llevó a varios vecinos a contratar el servicio de radio de cobre ofrecido por la compañía, aunque la calidad de la conexión es muy deficiente, mientras que otros optaron por antenas Starlink de pago, cuyo coste mensual es muy elevado en comparación con una conexión de fibra convencional. Un problema caótico que, pese a las múltiples gestiones y llamadas realizadas por los afectados a la compañía, aún sigue sin solución, ya que Movistar insiste en que la única vía es soterrar los cables, para lo cual se requiere de la intervención municipal.


Otra opción, añade Laura, “sería el trazado de la red por fachada, pero igualmente se necesita del permiso del Ayuntamiento, ya que las redes aéreas pueden aprovechar postes de luz, telecomunicaciones u otras infraestructuras existentes, que optimiza recursos y reduce costos. No obstante, entre una cosa y la otra. lo cierto es que estamos en el siglo XXI, vivimos en el centro de la capital, pero no tenemos derecho a una conectividad eficaz”.


Según la impulsora de esta lucha, “muchos negocios se han ido de la zona ante la imposibilidad de trabajar con un servicio de internet lento y dificultoso, mientras que otros vecinos han cambiado de compañía, lo que tampoco arregla el problema porque al final es Telefónica la que tiene el monopolio”, añade.


Impotencia y frustración vecinal que llevó a recabar apoyos a la causa, logrando la solidaridad de la asociación de vecinos La Arboleda, así como de comerciantes de la zona o de centros sanitarios o sociales que se encuentran ubicados en el área afectada.


Reclamaciones formales que no solo presentaron ante Movistar sino también al Ayuntamiento en busca de mediación, algo que han encontrado desde las concejalías de distrito Centro-Ifara y de Obras e Infraestructuras. Según avanzaron fuentes municipales, “se están manteniendo negociaciones para intentar buscar una solución a un problema que, además, afecta a más puntos de la ciudad. Mientras, se hablará con los afectados para mediar en que compartan las terminales existentes hasta buscar un acuerdo que beneficie a todos”.


Intermediación que los vecinos esperan llegue a buen puerto lo antes posible, pues Laura manifiesta que “ahora estamos aislados del mundo y nos sentimos frustrados ante la falta de respuesta. Confiamos en que el Ayuntamiento nos ayude e invierta en nuestra zona para realizar soterramientos o buscar otra solución técnica”.


Los afectados recordaron que la ordenanza de Telecomunicaciones de Santa Cruz fue recurrida por la Comisión Nacional de los Mercados porque imponía prohibiciones a la instalación de infraestructuras de telecomunicaciones en fachadas que contravenían la ley de Telecomunicaciones. Asimismo, la Audiencia Nacional también se pronunció sobre este asunto, lo que llevó a la revisión de las normativas municipales.