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La borrasca Claudia no causa incidencias graves y acaba con meses de sequía en Canarias

La borrasca atlántica abandona el Archipiélago con un balance más favorable de lo esperado, tras dejar abundantes lluvias sobre todo en La Palma, Tenerife y Gran Canaria
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La borrasca Claudia no causa incidencias graves y acaba con meses de sequía en Canarias. DA

Claudia se despidió ayer de Canarias después de empapar las Islas con una cortina de agua que se desplegó de oeste a este en apenas 24 horas. La borrasca atlántica causó más beneficios que daños en un Archipiélago que pedía agua por señas después de una prolongada sequía de años. Los barrancos corrieron como antes, regresaron los saltos de agua a los acantilados, la atmósfera se limpió y el olor a tierra mojada volvió a respirarse en ciudades y pueblos.

Hubo incidencias, pero menos graves de las que cabía esperar por el paso del potente frente de lluvias y viento: desprendimientos, algunas inundaciones, vías cortadas, caída de ramas, suspensión y desvíos de vuelos (casi una treintena se vieron afectados en las últimas 48 horas) y cierre de colegios, institutos y la Universidad, que hoy volverán a la normalidad. Las medidas preventivas funcionaron y no hubo que lamentar ninguna desgracia personal.

Si el miércoles la Isla Bonita se llevó la palma en cuanto a precipitaciones, con más de 110 litros por metro cuadrado en el Roque de Los Muchachos y El Paso, y con estampas tan añoradas como la de cantidades ingentes de agua bajando por los barrancos de Las Angustias y Tenisca, ayer la lotería de la lluvia descargó el gordo en Gran Canaria, donde el premio fue muy repartido.

Los puntos de Canarias donde más llovió, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), fueron Cuevas del Pinar (San Bartolomé de Tirajana), con 89 litros por metro cuadrado; la Vega de San Mateo (88) y Las Tirajanas (85). Pero también llovió, aunque con menor intensidad, en Tenerife (se contabilizaron alrededor de 50 litros en Tegueste, El Sauzal, Tacoronte), si bien en la costa y medianías del sureste apenas cayeron unas gotas; en toda la isla de La Palma, donde sobresalieron los 40 litros recogidos en Garafía; en La Gomera, de arriba abajo, y en El Hierro, destacando los 37 litros registrados en Valverde. La lluvia también regó Fuerteventura y algo menos Lanzarote.

Estas precipitaciones han sido una bendición para el campo. Cosechas, montes, balsas y acuíferos, los grandes beneficiados por los aguaceros, alivian su estrés hídrico generado por una prolongada sequía.

El viento, el otro gran enemigo del agro isleño, sopló con fuerza, pero los daños, a priori, no han sido demasiado relevantes, con alguna excepción puntual. Las rachas más intensas se midieron en Alto Igualero, en el municipio gomero de Vallehermoso (109 kilómetros por hora), Izaña (94) y el aeropuerto de La Palma (91).

La Agencia Estatal de Meteorología desactivó a media tarde de ayer los avisos por lluvia, viento y oleaje, vigentes desde el miércoles, y volvió a pintar de verde su previsión para hoy en todas las islas, aunque no descarta algún chubasco aislado esta tarde. Claudia se aleja. Llegó con mala prensa, pero fue más amable que fiera.