Su condición de comisionado para la recuperación de La Palma tras el volcán de 2021 en Cumbre Vieja le obliga a no entrar mucho en la arena política, callar o medir bastante sus palabras para no polemizar ni herir a otros actores, al menos en el menor grado posible. Sin embargo, Héctor Izquierdo Triana sí diferencia en lo que sigue la gestión política en el Valle de Aridane y la de otros fenómenos naturales (el terremoto de Lorca de 2011 o la dana del año pasado en Valencia), así como otras motivadas por otros factores, como el petrolero Prestige en Galicia, el 11M, el avión militar Jak 42 o el tren de Valencia, al entender que lo hecho hasta ahora en la Isla Bonita resulta mucho más satisfactorio para los afectados de las coladas porque, a diferencia de otros casos, “no se ha judicializado nada, el altísimo nivel de ejecución y porque no se ha devuelto nada de las ayudas, cuando la media se sitúa en un 70 o 75% de entrega”.
-¿Cómo va la recuperación?
“Hay distintos frentes y, por supuesto, lo más importante desde el principio eran las personas, y afortunadamente no hubo consecuencias mortales, y luego las viviendas, pagándose ya el 100% de las primeras casas y al valor real, al 100% de su tasación. Por otro lado, los empleos, y en su momento se aplicaron ERTEs a trabajadores y ayudas a autónomos que en su pico más alto contaron con unas 3.000 personas afectadas que, paulatinamente, se han ido reincorporando al mercado laboral hasta el punto de que desapareció la ayuda, y éste es un buen indicador porque implica que, aun teniendo el apoyo, cuentan con mejores alternativas. Asimismo, otro proyecto clave ha sido recuperar Puerto Naos y La Bombilla, algo pionero a escala mundial, pues se trata de unas 1.500 viviendas y un hotel de cuatro estrellas y 1.100 camas, con todo lo que eso supone…”.
-Bueno, pero hay una parte de Puerto Naos que aún no se ha reabierto…”.
“Sí, la de Playa Chica tiene una parte, que se llama Zona Negra, que es la que presenta mayor concentración de CO2 y se están haciendo unos proyectos de descomprensión del terreno del IGN y el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, es decir, vulcanólogos y arquitectos del Estado, con el fin de extraer el CO2 de esta zona y llevarlo a un lugar donde se pueda mezclar con el aire y para acabar reabriendo esta parte”.
-A estas alturas, ¿qué le frustra más? ¿Qué debería estar mucho más avanzado o incluso terminado?
“El punto crítico que nos queda es la agricultura. Igual que se ha avanzado en las viviendas, empleo y demás, como los proyectos de geotermia, incluso el del telescopio o el centro nacional de vulcanología con La Palma como sede principal, el ámbito agrícola es el que está más rezagado…”.
-¿Y a qué lo achaca y con qué consecuencias?
“Nos queda hacer una transferencia estatal de unos cien millones de euros, y se está trabajando para sacarlos en los próximos consejos de ministros. Con ese dinero ya estaría cubierto la parte de los agricultores, a los que ya se les ha regularizado los terrenos a escala notarial y del catastro, se les han hecho accesos y redes de agua con dinero público y han estado con ERTEs. Además, el plan de empleo dimensionó a los ayuntamientos, que pasaron de dos a quince técnicos para sacar licencias y agilizarlas. El problema es que esos terrenos están en coladas de lava y ya se trata de una cuestión individual. Se les ha pagado o se pagará 44,06 euros por metro cuadrado con esos cien millones si son de plantaciones de plátanos; si es de otro cultivo, cambia un poquito la cantidad. Con ese dinero, cada uno decidirá si no hace nada con la parcela y el dinero lo invierte en otro lado o si sorriba (poner entre medio metro y un metro de tierra) y cultiva. ¿Quién ha podido hacer esto? El que tenía recursos o el que usó créditos blandos (sin intereses) con una sociedad del Ministerio de Agricultura, pero no deja de ser un préstamo. Por eso son claves esos 100 millones para que puedan volver a trabajar las fincas los que quieran, y eso está muy cerquita, pues los expedientes se encuentran preparados para que, una vez se reciba ese dinero del Estado, se les entregue. Probablemente, saldrá en diciembre para que lo tengan en su cuenta en enero”.
-De las casas perdidas por la lava, ¿cuántas se han reconstruido o se están rehaciendo y cuántas cree que, al final, sus dueños se lanzarán a levantar?
“De 1.400 viviendas y primeras casas, y aunque siempre me da cosa dar cifras, calculo que más o menos la mitad se reconstruirán, no necesariamente en el mismo sitio que antes…”.
-¿Pero cuántas se han rehecho ya o están en ello?
“Sí, hay algunas reconstruidas, aunque aún no terminadas, y otras que se levantarán en otras zonas (de mil metros necesarios de terreno, se bajó a 500), para lo que se liberó suelo cercano, pero no afectado por el volcán. Hay quien ha hecho esto y otros que, con el dinero que se les ha entregado, se han comprado un piso: hay diversa tipología. Reconstruir encima de las coladas resulta difícil al estar caliente, hay que hacer los accesos…
-Junto a las nuevas vías, sí hay nuevas casas cerca con accesos…”.
“Exacto, en esos sitios cercanos, sí, porque ya se tiene el agua, la luz y se mantiene el lugar o casi el mismo, pues el palmero siempre ha tenido mucho arraigo por su sitio, pero es mucho más difícil en las que estaban más en el interior de las coladas de ahora. Además, esto también depende de la edad, pues no es lo mismo que algo así te pille con 40, y dices ‘pa lante’, a que te pase con unos 70 años, gente que prefiere comprarse un pisito en el centro de Los Llanos, por ejemplo”.
-¿Y qué le satisface más de lo hecho hasta ahora con la recuperación?
“Primero, recuperar Puerto Naos y La Bombilla, pues estuvieron muy cerca de quedarse cerrados, por lo que se trata de un hito; segundo, que no se haya judicializado nada, lo que es muy importante, y ha sido clave la labor de los notarios, ya que otras muchas catástrofes se han ido judicializando y aquí, tras cuatro años, no ha ocurrido porque se hizo bien desde el principio, se regularizó todo antes de entregar las ayudas, modelo jurídico que se ha copiado ahora en la dana de Valencia. Asimismo, lo hecho con las carreteras encima de la lava, como la de la costa, vías que son referentes, ya que, por ejemplo, las que se hicieron en Estados Unidos por el último volcán se derretían por el calor constante que hay debajo. Aquí se han hecho con un sistema de quilla de barco que expulsa el calor hacia los lados, con lo que también se ha demostrado el nivel de los ingenieros españoles. Otra cosa destacable es que la ejecución hasta ahora resulta altísima y también que no haya devoluciones de dinero. Muchas veces, con los proyectos públicos se llega a un 70 o 75% y lo demás se devuelve, pero en La Palma hemos ejecutado prácticamente el 100%, no hemos devuelto ni un euro”.
-¿A cuánto asciende ya lo aportado por el Estado?
“A unos 1.200 millones de euros…”.
-¿Y del resto de administraciones?
“Otros 300, con lo que, en total, unos 1.500 millones públicos, sin que haya repeticiones. Y no se ha devuelto nada, lo que es muy positivo”.
-¿Y qué nivel de satisfacción nota entre los afectados por la gestión de todo esto?
“Hablando en general, porque siempre hay casos particulares en crisis así por fallos de la administración o por no tener los papeles, noto cariño y agradecimiento. La verdad es que mi percepción es buena, pero parto de que, hagas lo que hagas y además de los errores que se puedan cometer, nunca llegas a reponer lo anterior porque tienes tu casa y con tus recuerdos y, aunque te den su valor exacto, tú quieres tu vivienda, no 200.000 euros. Hay un factor humano mayor y esta parte nunca la vas a satisfacer porque resulta imposible y te lleva un poco a la frustración porque, aunque les des lo máximo, sabes que resulta insuficiente”.
-La recuperación se ha dado durante dos mandatos, su partido (PSOE) se quejó de manipulación y uso partidista del volcán para las elecciones de mayo de 2023, y fueron muy castigado en La Palma en las locales, insulares y regionales, aunque al mes y medio ganaron claramente las generales: ¿ese nivel de uso político se ha rebajado en los dos últimos años o ha seguido?
“A medida que nos fuimos alejando de la fecha del volcán, se rebajó la tensión: la gente ha recibido el dinero, vuelve a su trabajo y recupera su vida”.
-¿CC lo utilizó y jugó bien sus cartas electorales en 2023?
“Prefiero no responder a eso”.
-En comparación con otras crisis naturales, el terremoto de Lorca de 2011, la dana de Valencia del año pasado… ¿se ha gestionado mucho mejor el volcán?
“Objetivamente, sí. Esos tres indicadores de ejecución, no judicialización y no devolución del dinero no se cumplieron igual ni en Lorca ni con el Prestige, por ejemplo, y tampoco los encuentro en otros casos en Europa”.
-Y con otro tipo de crisis, como la del 11M, el tren de Valencia, el Jak 42, el propio Prestige en Galicia al no surgir por un fenómeno natural… ¿Es La Palma casi un paréntesis?”
“Creo que La Palma tiene el aspecto positivo de haber trabajado conjuntamente todas las administraciones y con buena sintonía entre todas las personas, porque en esto influye mucho el aspecto humano y eso ha ayudado. Además, hay una resistencia del canario porque, por ejemplo, es el tercer volcán que ven mis padres. El canario sabe lo que esto puede suponer, sus consecuencias…”.
-Y, sin embargo, fuera, en la Península, aunque también en sectores de las Islas, aún existe o se da a entender que se ha abandonado a los afectados, que las administraciones no han hecho lo suficiente… Seguramente ha sido por manipulación política, pero ¿ha palpado esto?
“A veces, desde fuera, desde Madrid, se dice que las ayudas no han llegado o se sacan casos particulares…”.
-Se da a entender que todos viven en contenedores…
“Exacto, el caso particular es siempre más mediático y da más juego, y ha salido más veces, quizás, de las que debería, sin perjuicio de que haya habido errores y cosas a mejorar”.
-¿Qué destacaría más de esos errores: qué se ha aprendido para no repetirlo?
“Sobre todo, los tiempos. La administración siempre tiene que atender al control y la eficacia y, entre una y otra, prima el control y eso hace que se tarde demasiado. Además, se trata de una catástrofe diferente porque, la mayoría, un terremoto, un huracán, una dana… ocurre en un día y, luego, ya viene la recuperación, pero un volcán no, pasa tiempo, las coladas deben enfriarse… Es un proceso más continuo, aunque ¿cómo evaluar esto? Más que con sobresalientes o notables, que es subjetivo, con una campana de Gauss, pues hay mejores y peores. Y creo que se ha gestionado mejor”.
-Para 2026, ¿qué debe hacerse sí o sí?
“La parte agrícola, eso es lo esencial, así como recuperar todo Puerto Naos. Además, está lo del telescopio, la universidad… Aprovechar la ventana abierta en Madrid para lograr otros proyectos…”.
-En medio de la erupción y luego, gran parte del resto de la Isla no se resintió mucho porque no tuvo afección directa y empezó a venir el turismo, pero: ¿el Valle está mejor en muchos aspectos económicos hoy que antes del volcán o aún no?
“La Isla, en general, sí, pero el Valle aún no, sobre todo por la agricultura, que es un pulmón. Además, el turismo sigue resentido porque la lava afectó a muchas viviendas de alquiler, aunque es verdad que la apertura de Puerto Naos ha sido muy importante. Me da siempre miedo hablar de medias, porque depende mucho de cada subsector, pero la situación es ésa. Hay que tener en cuenta, por ejemplo, que salió hace poco la media de renta per cápita neta de Canarias, ya sin impuestos, y sitúa a La Palma como la primera, cuando antes era la más baja. Sin duda, hay ahora más turismo de volcanes, y aquí lo tenemos de mar, cielo y tierra”.
“Estamos dando la vuelta al PIB, el empleo, población y renta de la Isla”
Preguntado sobre los datos económicos cuatro años después de la erupción, Izquierdo se muestra muy satisfecho y hasta resalta los cambios en el Valle. “Sin duda, se están notando, por ejemplo, en el hotel de Puerto Naos, ya que su propiedad se planteó, por la crisis financiera y luego el Covid, subirlo de categoría (es de 4 estrellas), pero el consejo de administración lo rechazó en su momento al no creerlo rentable y, sin embargo, ahora sí lo ha aprobado. Cuando una empresa privada, que tiene un montón de hoteles, ve ahora lo que antes no veía es que hay rentabilidad. En esto, estamos mucho mejor en el Valle. Aparte de eso, La Palma sufrió mucho esas dos crisis previas, la económica y la pandemia, pues tuvimos récord de desempleo, y luego se sumó el volcán, aparte de que es una Isla en la que la gente se va a los 18 años a estudiar fuera… Si en una situación descendente se suman esas tres crisis y ahora hay más PIB, más empleo, población y renta, significa que le estamos dando la vuelta a la situación”.






