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El restaurante de Tenerife “en mitad de la nada” que es una “joya escondida” para los expertos

Se encuentra en una antigua empaquetadora de tomates
El restaurante de Tenerife "en mitad de la nada" que es una "joya escondida" para los expertos

En mitad de la Carretera General del Sur, en Chimiche (Granadilla de Abona), hay una fachada blanca que no llama demasiado la atención. Podría pasar por una casa cualquiera… hasta que cruzas la puerta y entiendes por qué medio mundo gastronómico habla de El Secreto de Chimiche, uno de los restaurantes más singulares del sur de Tenerife, con Bib Gourmand de la Guía MICHELIN y un Sol Repsol en su haber.

De empaquetadora de tomates a restaurante de culto

Antes de convertirse en destino foodie, el edificio fue una antigua empaquetadora de tomates, un guiño a la historia agrícola de la zona. Hoy, ese pasado se nota en la estructura, en los techos de madera y en ese aire de “bodega de pueblo” subida de nivel que lo hace tan distinto a los locales de costa más turísticos.

Dentro, el ambiente mezcla rústico y contemporáneo: varios niveles de sala, rincones íntimos, terrazas con vistas y una barra donde se siente el ir y venir de platos que salen de la cocina de brasa. Nada estridente, todo pensado para que el protagonismo lo tenga la comida.

El secreto: producto local + brasa + paciencia

El mantra de la casa es sencillo: producto local, fuego y tiempo. La carta gira en torno a una cocina de mercado que respeta el sabor del producto y evita artificios innecesarios. Web Tenerife+1

Algunos de los imprescindibles que suelen enamorar a quien va por primera vez:

  • Cabra y cabrito a la brasa, trabajados como verdaderos protagonistas, lejos de la idea de plato “humilde” con la que a veces se asocia la carne de cabra en Canarias.
  • Carnes maduradas que pasan días de reposo antes de tocar la brasa, pensadas para compartir.
  • Un arroz meloso, pescados a la parrilla, cochino negro y guiños al recetario insular reinterpretado con un punto creativo.

¿Por qué habla todo el mundo de la carne de cabra de Chimiche?

Uno de los puntos que más curiosidad despierta es cómo en Chimiche se ha pasado de ver la cabra casi solo como ganadería de subsistencia a colocarla en platos de alta cocina. El restaurante trabaja con ganado y producto chasnero, es decir, de la comarca, cerrando el círculo entre el campo y la mesa.

La Guía MICHELIN destaca platos como el cabrito embarrado y asado en brasa, ejemplo de cómo un producto muy arraigado en la cocina popular puede transformarse en bocado fino sin perder identidad.

Un lugar “escondido” que ya no es tan secreto

Aunque está a pie de carretera, muchos clientes cuentan la misma experiencia: llegan pensando que se trata de un local más y acaban descubriendo un interior cuidado, con luz natural y rincones románticos que contrastan con la fachada discreta. La propia Guía MICHELIN lo define como una “joya escondida” lejos de las rutas turísticas más obvias