Los trastornos de la conducta alimentaria TCA son alteraciones mentales graves, con una elevada morbilidad y mortalidad, que se han visto multiplicadas exponencialmente por la influencia de las redes sociales, que conduce a una insatisfacción corporal de menores, adolescentes y adultos jóvenes por verse dentro de uno cánones de belleza a veces irreales.
La Asociación de Liberación de la Anorexia y la Bulimia de Tenerife (Alabente) cumple 30 años atendiendo a más de 4.500 pacientes y familiares.
Su presidenta, Martina Pacífico recalca la importancia de la atención especializada: “Puedes dar un consejo con buena voluntad y terminar perjudicando. Es importante dar los mensajes correctos en las charlas preventivas y también atendemos a las familias, que muchas veces no saben cómo enfrentarse y lo qué es lo correcto para actuar con un niño o niña que tiene un TCA”.
Reconoce un aumento constante y un boom tras la covid. “Al salir de la pandemia se triplicaron los casos, debido a que el encierro que propició un mayor abuso de las redes sociales y generaron esas comparaciones y malos pensamientos. Pero también ahora los TCA se conocen más, porque antes era más desconocidos, mientras ahora ya sabemos a lo que nos enfrentamos. Entonces, nos llegan más casos y se detectan mucho antes, lo que permite recuperarse más rápido”.
Durante el año 2024, el Servicio Canario de la Salud ha tratado a 1.081 pacientes con TCA, y atendió 7.380 consultas. Del total de pacientes, el 89,4% fueron mujeres y el 10,5% hombres.
Cuestionada por estos datos oficiales, Pacífico señaló que “entre la población canaria el número de personas afectadas por un trastorno de la conducta alimentaria se sitúa en los mismos datos que España; debería ser un 4,75% de la población”. En 2024 atendieron un 89% de mujeres y un 11% de hombres, “sobre todo por la presión social hacia las mujeres”.
En Alabente se trata mayormente a pacientes con anorexia y bulimia nerviosa, pero también hay casos de trastornos no identificados, como los atracones. Alertó a las familias que presten atención a sus hijas, “porque podemos ver e identificar un problema de anorexia y entonces acudir a consulta, pero es más fácil esconder una bulimia durante años”. Mientras que los hombres tienen una prevalencia mayor de vigorexia, la obsesión del músculo y verse más fuerte.
Ante los altos índices de sobrepeso y obesidad en Canarias, la población tiende a seguir unas dietas milagro con efectos perjudiciales. “Hay que tener mucho cuidado, los resultados que prometen no son reales en muchas ocasiones. Muchas veces esas dietas empiezan en las redes, donde muchas jóvenes se creen esos mensajes al desear alcanzar un cierto canon de belleza, una delgadez que no es para todas y todos, que dependen del cuerpo que tengas, y comienza esa dieta sin tener el seguimiento de un profesional y entonces pueden surgir problemas graves”.
Martina Pacífico preside Alabente desde 2017, y siempre ha estado comprometida con la prevención y sensibilización de los TCA exponiendo su testimonio como persona que ha convivido y se ha recuperado de un trastorno. Por eso invita a acercarse, romper el tabú y pedir información y atención. “Ahora los trastornos de la conducta alimentaria tienen mucha más visibilidad y poco a poco se va quitando el miedo a reconocer que tienen un problema. Todavía nos encontramos con personas y familias que tienen un poco de vergüenza de admitirlo y de miedo a ser juzgados. De hecho, el lema de los 30 años de Alabente es En tu libertad está tu felicidad. Queremos decir que realmente tienes que atreverte a ser tú mismo, sin miedo a que te juzguen, sin miedo a las comparaciones…, que se puede ser feliz solo cuando se quita toda esa cadena de miedo”.
Recordó que en las redes sociales están los mayores peligros “por la comparación con unos irreales cánones” de belleza. Recalca que “son irreales e inalcanzables. La sociedad te empuja a buscar una perfección que en el ser humano no existe, es inútil que intentemos llegar a ese canon de belleza que igual solo lo alcanzan las súper modelos o son fotos retocadas. Es muy peligroso hacerles caso, hay que tener la madurez y la inteligencia para saber cómo gestionar, manejar y distinguir lo que es verdad”, además de alertar de muchas influencers. “Ojalá se pudiera transformar en un espacio de ayuda”.
Alabente ha atendido a más de 4.500 pacientes y familiares en sus 30 años
Alabente celebró su 30 aniversario en un acto celebrado en el Círculo de Amistad XII de Enero, en un encuentro marcado por la emoción, la memoria y el compromiso renovado con las personas afectadas por los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).
La celebración estuvo marcada por el lema del aniversario En tu libertad está tu felicidad, que resume la esencia del trabajo de la asociación: acompañar a cada persona hacia una vida libre de miedos, culpas y exigencias imposibles.
La presidenta Martina Pacífico recordó que estos 30 años representan “un camino compartido, lleno de esfuerzo y esperanza”, y subrayó que sin el respaldo institucional “no sería posible seguir avanzando”.
Entre las autoridades que intervinieron durante la celebración estuvieron el director general de Salud Mental y Adicciones del SCS, Fernando Gómez-Pamo; la consejera de Acción Social y presidenta del IASS, Águeda Fumero, y la consejera de Bienestar Social, Igualdad, Juventud, Infancia y Familia del Gobierno de Canarias, María Candelaria Delgado.
Los asistentes pudieron disfrutar también de la participación de la conferenciante, logopeda y divulgadora Inés Rodríguez, cuya intervención despertó un enorme interés y fue muy valorada por el público.
Asistencia
Alabente nació en 1995 por un grupo de familiares que se unieron “para no estar solos” frente a la enfermedad que padecían sus hijos. En 2001 comienza su centro de día, el primero en España creado por una ONG, “un gran paso porque el comedor terapéutico es una herramienta muy importante a la hora de la recuperación del paciente”. Alabente viene trabajando desde 1995 ofreciendo terapia psicológica, dietética, salidas terapéuticas, comidas, y atención a las familias, y labores de prevención. Sobre todo, “nuestro trabajo es estar siempre pendiente de las pacientes y de las familias”.
Recientemente Alabente inauguró una nueva sede, una casa en la Calle Obispo Pérez Cáceres 50, en el barrio de Salamanca, un espacio más luminoso y amplio, diseñado para ofrecer un entorno terapéutico seguro y digno. “La llamamos nuestro hogar porque es mucho más acogedora, y donde las pacientes puedan sentirse en casa, porque necesitan sentirse arropadas, sin ser juzgadas, tranquilas y protegidas”, afirmó Pacífico. En la casita seguirán ofreciendo el centro de día, el comedor, las terapias psicológicas y dietéticas, y el trabajo social.
El número de profesionales en Alabente es cada vez mayor, “acorde con los programas y subvenciones que tenemos con distintas administraciones”, divididos en equipos de mañana y de tarde. Por la mañana hay psicóloga, dietista, cocinera, administrativa y dos trabajadoras sociales. Y, por la tarde, cuentan con una psicóloga y una dietista. También hay dos psicólogas y dos dietistas que dan charlas de prevención.
Alabente nació por la carencia de recursos ofrecidos por la sanidad pública. Actualmente los recursos están aumentando, tanto desde los centros de salud como los recursos especializados en los hospitales, aunque todavía con un poco de retraso con el resto de España. “Vamos dando pasos en la mejora, vemos que los TCA los están teniendo en cuenta.
Ahora están abriendo más recursos y van a hacer su parte para mejorar la visibilidad y reducir la lista de espera para recibir atención.







