La Navidad llegó antes a Arico. El municipio vivió ayer un pleno extraordinario por su contenido y por su significado político: el relevo en la alcaldía, resultado del pacto de gobernabilidad alcanzado tras las elecciones de 2023 entre el portavoz del Partido Popular, Andrés Martínez, concejal desde 2011 y que nunca había sido alcalde, y la socialista Olivia Delgado.
Este cambio contemplaba la alternancia en el bastón de mando para los últimos 18 meses de mandato y se escenificó en una sesión cargada de agradecimientos.
En un contexto marcado por la crispación política a nivel nacional entre partidos antagónicos, el pleno dejó una imagen poco habitual de entendimiento institucional, ante medio centenar de vecinos y vecinas que llenaron el salón de plenos y sus accesos.
La sesión contó con la presencia de diversas autoridades políticas. Del lado del PSOE, la secretaria general en Tenerife, Tamara Raya, el alcalde de Fasnia, Luis Javier González y el portavoz en el Cabildo Aaron Afonso, así como dirigentes del Partido Popular como el alcalde de Santiago del Teide, Emilio Navarro, y el portavoz popular en Granadilla de Abona, Marcos Antonio Rodríguez.
El punto del orden del día fue la toma de conocimiento de la renuncia de la alcaldesa. En su intervención, Delgado defendió el trabajo realizado por el grupo de gobierno durante su mandato. Reivindicó una “política con mayúsculas, que cumple y que entiende los acuerdos como un compromiso ético”, y puso en valor la gestión económica realizada para hacer frente a deudas heredadas y sanear las cuentas municipales, ente ellas las derivadas de la famosa plaza adyacente al ayuntamiento.
Destacó el avance del Plan General de Ordenación, coordinado con el Gobierno de Canarias, y subrayó que, obviamente, su renuncia “no respondía al cansancio ni al abandono del proyecto, sino a la lealtad al pacto de gobernabilidad”. Visiblemente emocionada, reconoció que todas las decisiones se tomaron pensando en el interés general de Arico.
En un discurso detallado, Delgado hizo balance de su etapa al frente del ayuntamiento. Enumeró más actuaciones llevadas a cabo: el mayor plan de asfaltado de las últimas décadas, la mejora de las redes de agua y saneamiento; la creación de un contrato estable de mantenimiento de espacios públicos, entre otras actuaciones. La renuncia fue aprobada por unanimidad del pleno.
Tras este trámite, la sesión pasó a estar presidida por la Segunda Teniente de alcalde, Ariam Álvarez (PSOE).
La votación para la elección del nuevo alcalde se resolvió con ocho votos a favor y cuatro abstenciones de la oposición. Tras prometer el cargo, recibió la vara de mando por parte de Delgado, acompañado del aplauso del público.
Ya con Martínez en la silla que preside la sesión, y desde la oposición, José Luis Hervella, portavoz de Arico Somos Todos, pidió al nuevo regidor dos compromisos: ser el alcalde de todos los ariqueros y mantener la unidad entre los concejales, asegurando que “tendrá el apoyo de su grupo si se seguían esos caminos”.
En su primera intervención como alcalde, Martínez aludió a su largo bagaje político, más de 14 años en la corporación municipal como concejal, y lo resumió con una enseñanza: “Todo llega cuando tiene que llegar”. Defendió que “el buen gobierno empieza desde el entendimiento antes que desde las sillas” y manifestó su intención de ser “el alcalde reconocido por la unidad, la concordia y la armonía”, tendiendo la mano al resto de fuerzas políticas.
MISMA LÍNEA
El nuevo regidor también fijó algunas líneas de futuro (que forman parte del presente político), como la oposición total a la implantación de más parques eólicos sin consenso en el municipio, o la reclamación de un modelo más justo para el Complejo Ambiental y la apuesta por políticas de sostenibilidad.
Reconoció que “no existen soluciones mágicas”, pero aseguró que se están sentando las bases para mejoras a medio y largo plazo. “Gobernar no es mandar, sino responder”, concluyó.
Con el relevo formalizado, el municipio de Arico abre una nueva etapa política.







