El 21,2% de la población española reconoce que ha necesitado consultar con un profesional sanitario por un problema de salud mental, o por un malestar psicológico o emocional en los últimos 12 meses, lo que supone un 3,6% más que el año pasado, según el barómetro sanitario 2025 del Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS).
El 50,4% de quienes necesitaron consultar por motivos de salud mental lo hicieron en la sanidad pública; el 9,6%, con un seguro médico privado; y el 34,2%, con un profesional privado sin contar con seguro.
Entre quienes recibieron atención en la sanidad pública, el 38,1% fue atendido por un médico de familia; el 37,4%, por un psiquiatra; el 20,1%, por un psicólogo; el 1,9%, por dos o más especialistas; y el 2%, por otro profesional diferente.
Preguntados aquellos que fueron derivados por el médico de familia a un psicólogo o psiquiatra de la sanidad pública por el tiempo que tuvieron que esperar, el 9,7% aguardó hasta un mes para ser atendido, y el 27,5%, hasta dos meses. El 71,4% sigue acudiendo a visitas periódicas con el especialista.
Baja la confianza
La confianza de los ciudadanos en el sistema sanitario ha caído cuatro puntos en el tercer trimestre del año -y seis puntos interanual- y ya solo el 48,5% considera que funciona, y si bien la mayoría sigue eligiendo la sanidad pública, desciende la nota que le dan del 6,13 al 5,89. Se mantiene la predilección por lo público en todos los ámbitos asistenciales, Atención Primaria pasa del 67,6% al 68,8%; la atención especializada del 54,2% al 58,2%; los ingresos hospitalarios del 72,9% al 73,4%; y las urgencias se mantienen en el 70 por ciento. Además, se da un ligero retroceso de la preferencia por lo privado, sobre todo en la atención especializada, que baja del 43,3% al 39,2%. Incluso teniendo la alternativa del seguro privado: del 31% de asegurados, dos tercios (65,6%) la prefiere ante una enfermedad grave, cuatro puntos más que en la anterior.
En cuanto a la evaluación que dan a la atención recibida en la sanidad pública, el 56,4% considera que resulta “muy buena” o “buena”, mientras que el 18,5% dice que es “mala” o “muy mala”.
Empeora la espera
El 43,5% de españoles considera que las listas de espera sanitarias han empeorado en el último año, por el 37,9% en 2024, mientras que un 41,6% señala que sigue igual -por el 46,4% indicaba en 2024- y solo un 7,4% apunta que ha mejorado.
Ocho de cada diez ciudadanos (83,1%) tuvieron una consulta con su médico de cabecera, pero un 23% tuvo problemas para conseguirla. Entre estos, más del 53% acabó en urgencias y un 29% ya no la necesitaba cuando se le asignó la fecha.
Solo el 22% de los que pidieron cita con su médico de familia la consiguió el mismo día o al siguiente, y el 57,3% tuvo que esperar siete días o más. Así, la media se elevó 9,78 días, uno más que hace tres meses.
No obstante, el 80% valora la atención recibida en su centro de salud frente al 78,5% de la oleada anterior. Lo más valorado es el personal de Enfermería (8,04) y los médicos (7,76).
En el caso de la atención especializada, el 47,9% acudió a la sanidad pública, y al 78% le gustó la atención recibida. Sin embargo, tuvieron que esperar más, hasta 128 días por los 115 que aguardaron en julio, aunque para el 25% se alargó más de seis meses. El diagnóstico les llegó 57,49 días después de la visita.
Canarias contrata 10 psicólogos no especialistas para atender a menores
La Sociedad Española de Psicología Clínica (SEPC-ANPIR) denunció ayer que el Servicio Canario de la Salud ha comenzado la contratación de al menos diez profesionales no especialistas para atender la red de Salud Mental infanto-juvenil y acudirá a los tribunales al carecer de la formación y la titulación oficial.
Según denuncian, esta situación les deja “el siguiente panorama: niños y adolescentes cuya salud mental requiere la máxima protección institucional están en manos de psicólogos/as que no poseen la formación especializada exigida por la ley para ejercer en el Sistema Nacional de Salud”. A la preocupación que supone a las familias que sus hijos presenten un trastorno mental, “se añadirá la inquietud de no recibir la atención y el tratamiento que se merecen en un momento de máxima vulnerabilidad en su desarrollo”.
Sanidad defiende estas contrataciones porque “hay déficit de profesionales”. La titulación habilitante es la de psicólogo/a especialista en Psicología Clínica, que se obtiene mediante la Formación Sanitaria Especializada de cuatro años de duración en la sanidad pública, vía PIR.





