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El mirador de Canarias con vistas impresionantes, pero que pasa desapercibido

El mirador es considerado una de las creaciones más representativas de César Manrique
El mirador de Canarias con vistas impresionantes pero que pasa desapercibido

Situado a más de 500 metros de altura sobre un acantilado, el Mirador del Río se ha convertido en uno de los puntos más espectaculares para disfrutar de las vistas de Lanzarote y del Archipiélago Chinijo.

Esta obra de César Manrique, inaugurada en los años 70, destaca por su capacidad para integrar la arquitectura en el paisaje volcánico de la Isla.

Una obra icónica de César Manrique

El mirador es considerado una de las creaciones más representativas del artista lanzaroteño gracias a su diseño orgánico y su armonía con el entorno.

Desde el acceso, custodiado por una escultura que combina un pez y un ave —símbolos del mar y el viento—, se percibe la intención de Manrique de conectar al visitante con la naturaleza.

Los “ojos” del Mirador: sus ventanales panorámicos

Tras atravesar la entrada excavada en la roca, aparecen dos grandes ventanales abovedados que actúan como los “ojos” del Mirador. A través de ellos se observa una de las mejores vistas de Lanzarote:

  • El Risco de Famara
  • La franja marina conocida como El Río
  • La Isla de La Graciosa, junto a Montaña Clara, Roque del Oeste, Alegranza y Roque del Este

Este conjunto forma el Parque Natural del Archipiélago Chinijo, un espacio único por su biodiversidad marina y su origen volcánico.

Un diseño que se mimetiza con el paisaje

El Mirador del Río se construyó durante dos años con la colaboración de Eduardo Cáceres y Jesús Soto. El edificio fue excavado en la montaña y posteriormente revestido con piedra volcánica para camuflarlo en el entorno, una característica esencial en la obra de Manrique.

Qué ver en el interior del Mirador del Río

El espacio combina arte, arquitectura funcional y vistas espectaculares. Entre sus elementos más destacados se encuentran:

  • Esculturas originales de César Manrique distribuidas por el interior
  • Una escalera helicoidal que conecta sus distintas áreas
  • La terraza superior, uno de los mejores miradores hacia La Graciosa
  • El ventanal circular con vistas al Volcán de la Corona
  • La tienda de recuerdos y la zona de bar-cafetería
  • Cerámica aborigen del artesano Juan Brito, expuesta en el pasillo curvo que conduce al mirador
  • Las llamativas esculturas suspendidas del techo, elaboradas con hierro

Un mirador imprescindible en Lanzarote

Además de sus vistas al Archipiélago Chinijo, desde el Mirador del Río también se aprecia el contraste de colores de las Salinas de Guza y la pequeña playa que se esconde al pie del Risco. Todo ello hace de este punto uno de los lugares más recomendables para quienes desean conocer la esencia paisajística y artística de Lanzarote.

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