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Proteger la naturaleza y el patrimonio cultural, objetivo del GRUMA

El uso de drones permite a la Policía Autonómica llegar a zonas de difícil acceso y reforzar la acción preventiva
Proteger la naturaleza y el patrimonio cultural, objetivo del GRUMA
El GRUMA realiza un trabajo silencioso y minucioso, clave para la protección medioambiental

En Canarias, la protección del medio ambiente y del patrimonio cultural cuenta con un actor clave: el Grupo de Protección Medioambiental y del Patrimonio Cultural (GRUMA) del Cuerpo General de la Policía Canaria. Integrado en la Unidad de Vigilancia e Inspección Administrativa (UVIA), este grupo especializado se encarga de garantizar el cumplimiento de la normativa ambiental y cultural, vigilar los espacios naturales protegidos, así como controlar las actividades de caza y pesca.

También asume la prevención del comercio ilegal de especies, combate el maltrato y abandono animal y la inspección de ámbitos como la ordenación del territorio, la gestión de residuos o los recursos forestales. Un trabajo silencioso, minucioso y poco visible, pero clave para el futuro ambiental de las Islas. A esta labor se suma otra faceta esencial: la educación ambiental, que desarrollan en centros formativos con el objetivo de reforzar el respeto por el entorno desde la base.

Formación especializada para retos cada vez más complejos

Los agentes que integran la unidad cuentan con perfiles académicos específicos: algunos son graduados en Biología, Ciencias Ambientales u otras disciplinas afines. Sin embargo, la clave está en la actualización constante. Cada año reciben formación técnica y continua para abordar materias tan diversas como legislación, procedimientos de inspección, especies protegidas, impacto de actividades recreativas o elaboración de informes ambientales. Un plan formativo que busca profesionalizar la respuesta policial ante los desafíos emergentes.

Bajo el mando de un subcomisario, los agentes del GRUMA se apoyan en un parque móvil todoterreno que permiten acceder a pistas, reservas y áreas de especial protección. Ese despliegue se completa con un aliado fundamental: el Grupo de Operaciones Aéreas, cuyos agentes pilotan drones que amplían el alcance de la vigilancia en zonas de difícil acceso o en investigaciones discretas.

Proteger la naturaleza y el patrimonio cultural, objetivo del GRUMA
Se vigilan las actividades relacionadas con el turismo y el ocio para controlar el acceso a zonas restringidas

Las infracciones más habituales: territorio y turismo

En el día a día, los expedientes más frecuentes en Canarias derivan del uso indebido del suelo rústico o protegido, como son las actuaciones urbanísticas sin autorización, transformaciones del terreno o actividades que vulneran la ordenación del territorio son parte habitual de sus intervenciones. También destacan las infracciones relacionadas con el turismo y el ocio: vehículos en zonas restringidas, circulación por pistas forestales sin permiso o estacionamientos en áreas sensibles, impactos que erosionan el suelo y afectan a la flora local.

Sin embargo, para los agentes del GRUMA, las actuaciones más difíciles son los casos de abandono y maltrato animal. En los últimos tres años, sus intervenciones han permitido rescatar a más de cien animales —principalmente perros— que vivían en condiciones deplorables. Son servicios que exigen contención, rigor y sensibilidad y que dejan huella en los policías, pero también generan una profunda satisfacción al salvaguardar vidas que no pueden defenderse por sí mismas.

Otros ámbitos especialmente complejos son las investigaciones sobre comercio ilegal de especies protegidas, debido a la hermeticidad de las redes que operan mediante mensajería privada o internet, y los delitos contra la ordenación del territorio, que requieren informes técnicos detallados y procesos de inspección exhaustivos.

Proteger la naturaleza y el patrimonio cultural, objetivo del GRUMA
La educación ambiental y el compromiso social es fundamental para la protección de la biodiversidad

Coordinación entre instituciones y cuerpos policiales

El éxito de la labor del GRUMA depende en gran medida de la colaboración con instituciones como los cabildos insulares, ayuntamientos y entidades como la Agencia de Protección del Medio Natural del Gobierno de Canarias. Las reuniones periódicas permiten planificar operativos conjuntos y garantizar un control uniforme del territorio. Además, la cooperación con otras Fuerzas y Cuerpos de Seguridad es un pilar fundamental para mejorar la eficacia de la respuesta ante infracciones y delitos ambientales.

La masificación turística en determinados espacios naturales genera presión sobre los ecosistemas, erosiona el suelo, altera la fauna, incrementa la cantidad de residuos y obliga a establecer nuevas estrategias de conservación. A ello se suman los efectos del cambio climático, que exigen una ciudadanía más consciente. La unidad insiste en que solo la educación ambiental y el compromiso social garantizarán la protección de la biodiversidad de Canarias.

El uniforme policial puede generar respeto en primera instancia, pero la experiencia del GRUMA demuestra que la clave está en el trato cercano. Durante las actividades de sensibilización ambiental, la ciudadanía y los colectivos suelen mostrar receptividad y agradecimiento. Esa combinación de autoridad, profesionalidad y cercanía es esencial para fomentar la colaboración y promover conductas responsables que ayuden a proteger el medio natural de las Islas.

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