Dos de los tres acusados de extorsionar, detener ilegalmente y causas lesiones a un hombre, que fue retenido en un garaje para robarle, han aceptado en el juicio celebrado este lunes en la Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife, penas de 5,5 años de prisión.
La Fiscalía ha aceptado rebajar las condenas por las dilaciones indebidas que ha sufrido este procedimiento que desde 2019 hasta 2022 ha estado paralizado y ha acordado la suspensión de la entrada en prisión del tercero de los acusados que no tenía antecedentes.
En el caso de los otros dos se han tenido en cuenta las agravantes de superioridad y ser reincidentes al constarle condenas por violencia en el ámbito doméstico y por lesiones y de hecho uno de ellos se encuentra en estos momentos en prisión provisional pero por otro delito.
Los hechos tuvieron lugar el 21 de febrero de 2919 cuando con la excusa de la amistad que mantenían uno de ellos se ofreció a llevar a la víctima que reside ahora en Colombia a ver una casa que iba a vender y para ello lo recogió en su domicilio.
A continuación lo trasladó a un garaje y tras parar el coche y bajarse, los otros dos acusados aparecieron de forma sorpresiva y comenzaron a darle diversos golpes en la cara, cabeza y cuerpo, a lo que se unió también el primer acusado, por lo que fue imposible que la víctima se defendiera, según el escrito de la Fiscalía.
A continuación le taparon la boca con cinta americana para impedirle que pidiera ayuda y uno de ellos sacó un pistola taser con la que disparó al hombre originándole numerosas descargas que lo dejaron aturdido mientras seguían golpeándolo.
Según el escrito fiscal, en este tiempo le exigía que realizara una transferencia desde su cuenta bancaria a las de uno de los acusados, que no se llegó a efectuar dado que al ser alertados por los ruidos una vecina observó lo que ocurría y situó su coche de manera que impedía la salida de vehículo de los acusados.
La víctima fue introducida en el maletero y sufrió fractura de huesos, policontusiones que dieron lugar a una pérdida temporal de calidad de vida durante un mes y que aún sufra secuelas físicas y perjuicio estético medio por las cicatrices que tiene en su cuerpo y un síndrome postraumático.
El juicio estaba previsto que se celebrara los días 15 y 16 pero al llegarse a un acuerdo sólo ha tenido lugar la primera de las sesiones.






