Los medios británicos The Sun y Daily Mail han informado de la condena a Joseph McCabe, de 40 años, por delitos sexuales cometidos contra cuatro miembros de la tripulación de cabina durante un vuelo de la aerolínea Jet2 que cubría la ruta entre Edimburgo y Tenerife, un suceso que obligó a desviar el avión a la isla portuguesa de Porto Santo.
Según publican ambos diarios, los hechos ocurrieron el 15 de marzo del año pasado, cuando el vuelo despegó del aeropuerto de Edimburgo con destino a Tenerife alrededor de las 8.30 horas, con aproximadamente 110 pasajeros, entre ellos familias y niños.
Poco después del despegue, la tripulación detectó que McCabe realizaba repetidos desplazamientos al baño.
De acuerdo con la información judicial recogida por la prensa británica, unos 90 minutos después, una auxiliar de vuelo sintió que alguien le tocaba los glúteos mientras atendía a un pasajero. Al girarse, identificó a McCabe, quien le hizo comentarios de carácter sexual sobre sus medias y maquillaje, además de preguntarle su edad y dónde vivía.
Cuatro víctimas en el vuelo
Los medios señalan que el acusado tocó y golpeó en los glúteos a dos tripulantes, rodeó con los brazos a un tercero por la cintura e intentó abrazar a una cuarta persona.
También lanzó su tarjeta bancaria a un empleado de la aerolínea y rompió una advertencia escrita que le había sido entregada por su comportamiento bajo los efectos del alcohol.
Ante la gravedad de los hechos, la tripulación decidió desviar el avión y aterrizar en Porto Santo, donde la policía portuguesa subió a bordo y detuvo al pasajero.
Tras la intervención policial, el vuelo reanudó su trayecto y aterrizó en Tenerife con un retraso aproximado de dos horas.
Prisión y veto de por vida
El caso fue juzgado en el Edinburgh Sheriff Court, donde McCabe se declaró culpable de cuatro delitos sexuales. La sheriff Alison Stirling consideró que los hechos implicaban “un alto nivel de culpabilidad y de daño” y lo condenó a 46 semanas de prisión.
Además, fue inscrito en el registro de delincuentes sexuales durante diez años y se le impusieron órdenes de alejamiento indefinidas respecto a las víctimas.
Durante el proceso judicial, se indicó que Jet2 impuso al acusado un veto de por vida para volar con la compañía y una multa de 5.000 libras, que se negó a abonar. La defensa alegó que el acusado había consumido alcohol en exceso debido a un duelo familiar.
La prensa británica también detalla que McCabe, residente en Tollcross (Glasgow) y padre de dos hijos, fue soldado del Royal Logistic Corps durante cinco años, dirige una empresa de construcción y es copropietario de un negocio de ocio marítimo.








