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Cuando Canarias apareció en el dinero: la historia del billete de 1.000 pesetas de Galdós y el Teide

Desde su retirada, el billete de 1.000 pesetas de 1979 ha adquirido valor dentro del mercado numismático
Cuando Canarias apareció en el dinero: la historia del billete de 1.000 pesetas de Galdós y el Teide

El antiguo billete de 1.000 pesetas con la imagen de Benito Pérez Galdós en una cara y el Teide en la otra se ha consolidado como una de las piezas más reconocibles del papel moneda español y como un auténtico icono vinculado a Canarias. Aunque dejó de circular con la llegada del euro, sigue despertando interés entre coleccionistas, historiadores y ciudadanos que conservan este recuerdo del sistema monetario anterior.

Emitido por el Banco de España el 23 de octubre de 1979, este billete pertenece a la serie conocida como Pick nº 158. Formó parte del circuito legal de pago hasta su retirada definitiva tras la introducción del euro en 2002, cuando la peseta dejó de ser la moneda oficial en España.

Así era el billete de 1.000 pesetas

En el anverso aparece el retrato de Benito Pérez Galdós, una de las figuras más relevantes de la literatura española y referente del realismo del siglo XIX. Nacido en Las Palmas de Gran Canaria, Galdós fue seleccionado como símbolo de la cultura y las letras nacionales, reforzando además la conexión del billete con el Archipiélago canario.

El reverso muestra una imagen del Teide y los Roques de García, con la silueta del Roque Cinchado como elemento central, acompañada de un mapa de Canarias. Se trata de uno de los paisajes más emblemáticos de Tenerife y del conjunto del Archipiélago, actualmente protegido dentro del Parque Nacional del Teide, declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Aunque no fue presentado oficialmente como una emisión conmemorativa, la combinación de un autor canario universal y el principal símbolo natural de las Islas ha llevado a que este billete sea considerado popularmente como “el billete más canario”. La elección de este diseño reforzó la visibilidad de Canarias dentro del imaginario nacional y del propio sistema monetario español.

Desde su retirada, el billete de 1.000 pesetas de 1979 ha adquirido valor dentro del mercado numismático. Su cotización depende del estado de conservación: los ejemplares con uso presentan precios accesibles, mientras que los billetes en estado sin circular o con calidad excelente son especialmente demandados por los coleccionistas.

Más allá de su precio, esta pieza se mantiene como un testimonio histórico que une patrimonio cultural, paisaje volcánico y memoria económica, convirtiéndose en una referencia recurrente cuando se habla de la presencia de Canarias en la iconografía oficial del Estado.