Los chicharreros han comenzado a aportar sugerencias a la futura ordenanza municipal de Movilidad y Seguridad Vial, aprovechando el canal abierto el pasado día 12 por el Ayuntamiento de Santa Cruz, a través de la web municipal, donde hasta el próximo 14 de febrero podrán aportar sugerencias y opiniones que ayudarán a la elaboración de la nueva norma.
El proceso de consulta pública se divide en cuatro bloques, centrados en los problemas que se buscan solucionar, la necesidad y oportunidad de la normativa, los objetivos de la ordenanza, que incluyen regular la circulación de vehículos, bicicletas, VMP y peatones, preservando la seguridad vial y la movilidad sostenible, y las posibles soluciones regulatorias y no regulatorias a llevar a cabo.
En este sentido, los participantes en la consulta han coincidido, hasta el momento, en un hecho común: la falta de aparcamientos en la ciudad como uno de los desencadenantes del problema del tráfico. Por ello, piden limitar la ocupación del espacio peatonal por parte de motos y vehículos de movilidad personal (VMP); implantar rutas escolares o guaguas lanzadera en determinados puntos, para evitar así que padres y madres lleven o recojan a sus hijos a la puerta del colegio; habilitar macro parking en las afueras de la ciudad, con guaguas cada 15 minutos que acerquen a trabajadores y usuarios al centro; restringir horarios de reparto en comercios; o reducir la invasión de terrazas que ocupan muchas vías públicas e impiden la correcta circulación.
Asimismo, abogan por impulsar más campañas de concienciación y educación sobre la nueva realidad de la movilidad urbana actual; apostar por el coche compartido en detrimento del vehículo privado, lo que conllevaría la reducción de vehículos que circulan buscando un sitio donde aparcar; o dotar a la capital de más espacios para aparcar bicicletas junto a las zonas escolares.
Otras iniciativas apuestan por construir un túnel bajo la Rambla, que conecte las salidas y entradas de la autopista con Anaga para evitar cruzar por esta zona urbana; levantar un edificio de aparcamientos junto al barranco de Santos, con varios niveles que permitan aparcar en el centro; o crear tarjetas de parking, a modo de bonos consumo, para que los que trabajen a Santa Cruz puedan canjear cada aparcamiento por puntos de descuento en comercios.
Por otra parte, los ciudadanos echan en falta espacios peatonales amplios y zonas de sombra que animen a sustituir el coche por ir a pie, logrando así una ciudad más ecológica, accesible y cómoda.
Por ello, indican que sería deseable que la ordenanza futura priorice la movilidad peatonal, la sombra y los espacios públicos, además de reforzar el transporte público con guaguas lanzadera y aparcamientos disuasorios fuera del casco urbano.
Los patinetes también son objeto de exposición ciudadana, para los que reclaman más medidas de control y de aparcamiento, delimitando su velocidad máxima en determinadas calles o incluso prohibiendo su uso en determinadas fechas de fiesta o su traslado en el transporte público.
La parte más crítica la pone la asociación de vecinos El Perenquén, que logró tumbar en los tribunales la anterior ordenanza de Movilidad y causó un efecto dominó en el carril bici en el centro de la capital, obra que también paralizó la Justicia.
En este sentido, El Perenquén indica que cualquier norma municipal debe ser consensuada con vecinos, comerciantes, proveedores, servicios sanitarios, bomberos y policías y exigen al Consistorio que “saque de los cajones los cientos de denuncias y peticiones que llevamos registrando durante años”.
Por su parte, desde el Ayuntamiento de Santa Cruz se insiste en contar con una nueva ordenanza de Movilidad con la que regular el tráfico, estacionamiento y el uso de vías y nuevos vehículos (como patinetes), poniendo énfasis en la sostenibilidad y la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).







