El barrio de La Florida puso ayer el broche de oro a las fiestas en honor a sus patronos, San Antonio Abad y la Virgen de la Esperanza. Lo hizo con su tradicional romería, una cita que congregó a unas 2.000 personas, seis carretas además de yuntas y pibas, según la organización, y volvió a consolidarse como un referente en Tenerife y un potente reclamo turístico para el municipio de La Orotava.
Ello es fruto del esfuerzo constante de los vecinos y de la Asociación Fiestas de las Tradiciones San Antonio Abad, que han logrado convertir estos festejos en un éxito indiscutible.

La sensación general fue de una afluencia mayor que en ediciones anteriores. El hecho de coincidir con un lunes festivo animó a mucha gente a sumarse a una de las primeras citas tradicionales del año en la Isla.
El tiempo también se alió con la celebración y regaló a vecinos y visitantes una jornada soleada y agradable. Tal y como estaba previsto, alrededor de las 12.00 horas las imágenes partieron desde La Florida hacia Los Pinos, portadas por la hermandad de San Antonio Abad y al ritmo de la Fanfarria Peña del Casco. Dos horas después, cerca de las 14.00 horas, comenzó el recorrido por las calles del barrio, acompañados por parrandas, romeros y rondallas en un ambiente festivo.
Entre las seis carretas destacó una especialmente concurrida, en la que participaban cerca de 150 personas. En ella se encontraba Jesús Ramos, conocido cariñosamente como “Suso”, miembro también de la Hermandad de Labradores.

“En la carreta van los niños y los mayores, la parranda va detrás, pero hay que dar de comer a toda esta gente y a quien venga a ver la romería”, bromeó. Aunque no nació en el barrio, se siente un vecino más desde que se casó con una mujer de La Florida y no dudó en integrarse y en participar en todas las celebraciones así como en la vida cultural y social. Lo mismo ha hecho con sus hijas, a quienes ha involucrado sin dudarlo ya que considera que es importante que la gente joven se implique para que la tradición no se pierda.







