La actividad bajo el suelo de Tenerife continúa bajo la estricta lupa de los expertos. El Instituto Geográfico Nacional (IGN) ha informado de un nuevo enjambre de eventos sísmicos híbridos registrado desde la tarde de este lunes, 16 de febrero, y que ha tenido su mayor actividad durante la pasada madrugada en la zona oeste de Las Cañadas del Teide.
En total, los analistas han identificado 755 eventos híbridos, aunque desde el organismo científico advierten que el número real podría ser superior, ya que muchos de los movimientos presentan señales extremadamente débiles que dificultan su contabilidad exacta.
Cronología de la actividad bajo el Teide
El episodio comenzó a manifestarse en torno a las 18:00 horas con eventos de muy pequeña magnitud. Sin embargo, la serie sismovolcánica pasó por varias fases diferenciadas:
- Tarde-noche: Entre las 20:00 y las 21:30 horas, los registros mostraron una mayor claridad técnica.
- Madrugada: A partir de las 23:14 horas, se produjo un cambio en las ondas, con eventos más frecuentes, pero de menor energía.
- Mañana del martes: Desde las 06:00 horas, la actividad ha ido remitiendo hasta volverse prácticamente imperceptible para los equipos de medición.
Localización y antecedentes
El análisis de los datos sitúa este enjambre a una profundidad de entre 7 y 8 kilómetros. Se trata de un área de actividad recurrente donde ya se han registrado episodios similares en años anteriores, concretamente en 2016, 2019, 2022 y en dos ocasiones durante 2024.
Cabe destacar que el pasado 12 de febrero de este mismo año también se detectó una actividad comparable en la misma ubicación.
En cuanto a la potencia de los seísmos, todas las magnitudes registradas han sido inferiores a 0,8 mbLg, lo que los sitúa en la categoría de microseísmos, totalmente imperceptibles para la población.
Eventos de baja frecuencia
De forma intercalada, el IGN ha detectado eventos de baja frecuencia (LP) con mayor energía. El más destacado de la noche ocurrió a las 04:18 horas, siendo el de mayor amplitud de toda la serie.
Este tipo de eventos son habituales en sistemas volcánicos activos y están siendo monitorizados de forma continua.
A pesar de la cantidad de eventos, los científicos insisten en que esta actividad se enmarca dentro de la normalidad de una isla volcánicamente activa como Tenerife.
El IGN mantiene su operativo de vigilancia las 24 horas para seguir cualquier evolución en los parámetros sismovolcánicos de la Isla.







