Anatol Yanowsky, figura clave de la danza en Canarias y director del Carnaval de Las Palmas de Gran Canaria cuando se llevó a cabo la primera Gala Drag Queen, ahora con relevancia internacional, recordó que en su primera edición, en 1998, las dudas eran tan evidentes que “los políticos no iban por miedo”.
En declaraciones al programa Roscas y Cotufas, de la Radio Canaria, el coreógrafo, nacido en Sevilla pero, como él dice siempre, “un canario más”, rememoró las dificultades en los inicios de una cita que ya tiene relevancia continental: “Cuando dije, vamos a hacer la Gala Drag, hubo que convencer a los políticos”.
Y eso que, según el propio Anatol, el drag canario es “único” y especial: “El tipo de espectáculo que realiza es extraordinario y a mí eso me interesó muchísimo desde el principio”.
La primera Gala Drag
Una de las claves para que la primera Gala Drag saliera adelante fue la presencia de Pepa Luzardo en el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria: “Era concejala de Cultura y Carnaval y una persona que no tenía miedo a nada. Cualquier política no se habría atrevido, pero ella lo vio”.
Así que se reunieron con José Manuel Soria, alcalde de la ciudad y, entre ambos, lograron convencerlo: “Tuvimos una reunión en un restaurante. Le dijimos que aquello sería un bombazo”.
Pese a todo, fueron tan pocos políticos a aquella primera Gala Drag que las bandas las tuvieron que poner “un concejal, del que no recuerdo el nombre, mi mujer y Paco Medida”. Aun así, aquel acto se consolidó como una de las citas más importantes en los carnavales de Canarias.






