santiago del teide

Piden que se informe de las multas en la cartelería de la “piscina de la muerte” en Tenerife

El experto en prevención Chano Quintana plantea nuevas medidas tras otro accidente en Isla Cangrejo, que ya se ha cobrado siete vidas
Piscina natural de Isla Cangrejo, en Santiago del Teide. | DA
Piscina natural de Isla Cangrejo, en Santiago del Teide. | DA

Otra vez la tragedia rondó el pasado fin de semana Isla Cangrejo, la piscina natural de Santiago del Teide en la que el 7 de diciembre cuatro turistas fallecieron y un quinto se dio por desaparecido y en la que también habían perecido, diez meses antes, otros dos varones.

Un rescate al límite por un helicóptero del Grupo de Emergencias y Salvamento, a través de la grúa de la aeronave, evitó el domingo que el mar se cobrara dos nuevas vidas, la de un varón de 45 años y su hija de ocho, que fueron expulsados de la zona de baño por el fuerte oleaje.

Ambos lograron aferrarse a unas rocas evitando ser arrastrados mar adentro hasta la llegada de los servicios de emergencia. Padre e hija escaparon de milagro y fueron atendidos en tierra de lesiones leves y erosiones.

El suceso, que se produjo después de que el Gobierno de Canarias declarara la situación de prealerta por fenómenos costeros para todo el Archipiélago, vuelve a plantear una pregunta: después de seis muertos y un desaparecido en el último año, ¿no se puede hacer algo más para evitar nuevas tragedias?

“No es justo que sigamos jugando día tras día a la ruleta rusa en Isla Cangrejo, que es la piscina de la muerte, como indican, por desgracia, los datos”, declaró ayer a este periódico Chano Quintana, presidente de la plataforma Canarias 1.500 Kilómetros de Costa, que se refirió a la piscina natural de Santiago del Teide como un punto “absolutamente negro” tras recordar que el accidente que le costó la vida, hace dos meses y medio, a cuatro personas y una quinta desaparecida ha sido el “más trágico en la historia de Canarias en un mismo escenario y en un solo episodio”.

Quintana, que participa regularmente en foros nacionales e internacionales dedicados a la prevención de accidentes acuáticos, propone que los ayuntamientos contemplen en sus normativas municipales distintos tipos de sanciones (leves, graves y muy graves), en función del grado de imprudencia, y que estas tengan reflejo en las zonas de baño que supongan algún riesgo para los bañistas: “Para que tenga efecto disuasorio, los carteles que advierten del peligro y del riesgo de accidentes deberían incluir las multas a quienes incumplan y se salten el precinto, la valla o la baliza o a quien se bañe con bandera roja”.

A juicio de este experto, si la información y la prevención no surten efecto, el siguiente paso ha de ser la sanción económica o el cierre del recinto acuático. Además, Quintana recuerda que Isla Cangrejo no cuenta con servicio de socorrismo, una figura clave, asegura, para disuadir y advertir a quienes intenten bañarse con mala mar.

Por último, recuerda que esta piscina natural cuenta con “millones” de links. “En las redes sociales es un sitio atractivo a escala internacional, donde todo el que visita Santiago del Teide se quiere dar un baño en Isla Cangrejo”, indica el fundador de la plataforma Canarias 1.500 Kilómetros de Costa.

TE PUEDE INTERESAR