Otra vez la carretera TF-82, a la altura de La Vetita, en Tamaimo (Santiago del Teide) vuelve a ser noticia por los desprendimientos tras las últimas lluvias, pero esta vez la desgracia ha rondado más cerca que nunca a los ocupantes de dos turismos, que resultaron ilesos, casi milagrosamente, y pueden contarlo por una cuestión de centímetros. No hay más que ver los destrozos causados por las rocas de gran tamaño sobre las carrocerías y cristales de ambos vehículos.
Estos desprendimientos, causados por las abundantes precipitaciones registradas en las últimas semanas en uno de los puntos de mayor riesgo de la isla de Tenerife para circular tras un episodio de lluvias, han provocado la reacción del alcalde de Santiago del Teide, Emilio Navarro (PP), que reclama desde hace tiempo medidas de protección para los automovilistas.
“Llevamos años advirtiendo del riesgo en la TF-82 con mociones, reuniones y peticiones al Cabildo. Hoy otro desprendimiento. La pregunta es clara: ¿Qué más tiene que ocurrir para actuar?”, ha escrito el regidor en las redes sociales junto a las impactantes imágenes de las rocas sobre los coches.
La peligrosidad de esta vía se acentúa especialmente por la altura del talud y su gran verticalidad, que recuerda en algunos tramos al macizo de Teno. Hasta el lugar se desplazaron agentes de la Policía Local y operarios de Carreteras del Cabildo para comenzar los trabajos e intentar despejar la zona.







