El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife comenzará a implantar los contenedores marrones, destinados al reciclaje orgánico, entre mayo y julio de este año. En total serán unos 4.000 depósitos los que se distribuirán en los cinco distritos, ya que también se procederá a retirar los 400 que hasta ahora estaban operativos en Salud-La Salle y Centro-Ifara por estas nuevas unidades, que estarán dotadas de una tarjeta y de una aplicación móvil (app) que permitirá su apertura, sustituyendo así a la actual llave.
El concejal de Servicios Públicos, Carlos Tarife, anunció ayer que la inversión que se destinará a implantar el contenedor marrón será de 3 millones de euros, con cargo al presupuesto municipal de 2026, por lo que ahora se está a la espera de la aprobación del expediente del nuevo contrato con la empresa adjudicataria del servicio de limpieza, Valoriza, para empezar a colocarlos.
Aunque en un principio el Ayuntamiento capitalino había logrado financiación, a través de los fondos Next Generation, para llevar a cabo esta medida, un reparo de los servicios jurídicos y de intervención del Consistorio obligó a devolver a Europa los 3,6 millones de euros que se iban a destinar al contenedor marrón, situación que ha derivado en la modificación del contrato de limpieza para incorporar los nuevos contenedores y los camiones de recogida de residuos, tal y como explicó el propio edil de Servicios Públicos en una reciente comisión de control municipal.
Esta situación derivó en que el Consistorio solicitó el pasado noviembre la devolución de ese dinero a Europa, acordando, por tanto, destinar fondos propios para la adquisición de los contenedores marrones para el municipio, cuya gestión recaerá en Valoriza tras la modificación del contrato que, hasta finales de 2027, incluirá también un incremento de los zafarranchos de limpieza, que pasarán de tres a nueve al mes.
Tarife detalló que una vez se distribuyan los contenedores se enviará una carta a cada vecino con una tarjeta magnética y la identificación del inmueble, herramienta que, junto a la puesta en marcha de una app, permitirán abrir de manera digital los nuevos depósitos que “darán hasta los kilos exactos de residuos que cada persona ha depositado en los mismos”.
En este sentido, el concejal subrayó que “tanto la tarjeta o la app permitirán conocer quién ha usado el contenedor marrón y con qué frecuencia, lo que se traducirá en que pagará menos por la nueva tasa de basura. Un tributo municipal que aumentará este año en un 50%, “porque nos obliga el gobierno de Pedro Sánchez, pero por lo que en Santa Cruz se ha acordado retrasar su cobro al próximo mes de septiembre”.
Este aplazamiento de la recaudación del llamado basurazo, según Tarife, “permitirá, además, que el contenedor marrón ya esté implantado en todo el municipio, pues la intención es colocarlos entre los meses de mayo y julio. Por ello, su utilización contribuirá a que los vecinos cuenten con una bonificación fiscal en el nuevo impuesto”.
Asimismo, incidió en que la implantación del contenedor marrón se hará acorde a la containerización, es decir, que en todas las islas de depósitos urbanos habrá uno para orgánicos.
Restos orgánicos que aliviarán el pago del gris en el PIRS
El contenedor marrón recoge restos vegetales, de carne, pescado o posos de café y té. El edil de Servicios Públicos, Carlos Tarife, dijo que “los residuos depositados contribuirán a aliviar el peso del gris, por el que el se paga mucho dinero para su traslado al PIRS”.







