La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) ha emitido una alerta oficial ante la falta de suministro del medicamento Tronoxal 1.000 mg (polvo para solución para perfusión).
Este fármaco, basado en el principio activo ifosfamida, es considerado un medicamento estratégico y esencial para el tratamiento de diversos tipos de cáncer, incluidos sarcomas y linfomas.
Según ha informado la Agencia, se espera que la situación de desabastecimiento se prolongue, previsiblemente, hasta el mes de abril de 2026.
El origen del problema
El laboratorio responsable, Baxter S.L., confirmó que el desabastecimiento se debe a una parada en la fabricación.
Aunque la producción ya se ha reanudado, la compañía no informó previamente a la AEMPS, lo que ha impedido adoptar medidas de mitigación a tiempo. Actualmente, no existe stock disponible y la incidencia afecta a todos los países europeos donde se comercializa.
Pacientes prioritarios y medicación extranjera
Ante la gravedad de la situación, la AEMPS, en consenso con sociedades científicas, ha establecido una lista de priorización para las unidades que aún quedan disponibles. El objetivo es asegurar el tratamiento en los casos donde no existan alternativas eficaces, especialmente en:
- Sarcomas: Tratamiento inicial del sarcoma de Ewing y sarcomas de partes blandas de alto grado en adultos menores de 65 años.
- Pediatría: Rabdomiosarcomas de alto riesgo.
- Tumores germinales: Esquemas de segunda línea en pacientes en recaída potencialmente curables.
Como medida de urgencia, Sanidad ha localizado medicación extranjera que se espera que esté disponible a través de la aplicación de Medicamentos en Situaciones Especiales (MSE) a finales de esta misma semana.
Recomendaciones para profesionales y alternativas
Para el resto de patologías, la AEMPS recomienda valorar el uso de esquemas alternativos, como la ciclofosfamida, aunque advierte que esto requiere un seguimiento más estrecho del paciente debido a las diferencias en toxicidad y tasas de respuesta.
Asimismo, se hace un llamamiento a los profesionales sanitarios para evitar el acopio de unidades y extremar las precauciones con la dosificación cuando se utilicen medicamentos importados del extranjero, ya que pueden presentar concentraciones o volúmenes distintos a los autorizados en España.





