El campo de fútbol de Barranco Grande será renovado y modernizado. La intervención, con un presupuesto de casi dos millones de euros, servirá para reformar todo el terreno de juego y las infraestructuras complementarias. Entre las actuaciones, destaca la sustitución del césped actual por otro artificial sin relleno, homologado con los estándares de la FIFA, así como la demolición parcial de parte de las gradas para colocar una nueva con marquesina metálica que dé sombra al público, además de abastecer de iluminación al campo.
El Ayuntamiento de Santa Cruz aprobó ayer en Junta de Gobierno la reforma integral del espacio deportivo, con el objetivo de adaptar las instalaciones a los estándares de seguridad, funcionalidad y eficiencia energética, priorizando la durabilidad de los materiales y la reducción de los costes de mantenimiento.
La intervención principal consistirá en la sustitución del césped artificial actual por un sistema artificial sin relleno, homologado con los estándares FIFA. Este sistema ofrece ventajas en términos de resistencia al uso intensivo y reducción del mantenimiento, al eliminar la necesidad de reponer materiales de relleno y evitar la dispersión de microplásticos. Para su instalación será necesaria la retirada de la superficie existente y se acondicionará la base para fijar la nueva mediante adhesivo de poliuretano, que proporcionará resistencia y durabilidad.
Asimismo, para mejorar el confort de los espectadores y optimizar la eficiencia energética del recinto, se construirá una marquesina metálica en la zona central del graderío, que proporcionará sombra y protección, además de servir como soporte para un sistema de generación fotovoltaica destinado a abastecer la iluminación del campo. Su instalación requerirá una demolición parcial de las gradas en la zona afectada.
Para drenaje se instalarán nuevas canaletas para el agua de lluvia y de riego que eviten encharcamientos en el terreno. El proyecto contempla también la sustitución del sistema de iluminación actual, cuyos proyectores presentan obsolescencia y un elevado consumo energético, por nuevas luminarias LED. Con el fin de mejorar la seguridad perimetral y evitar la salida de balones, se instalará un vallado de 8 metros de altura, anclado a la base de asfalto. En los vestuarios se colocarán parabalones de 6 metros de altura con redes de poliamida. La actuación incluye también la instalación de porterías de Fútbol 11 con arquillos traseros y otras abatibles de Fútbol 8 para evitar la corrosión.







