Siglos de historia marcan el camino trazado entre la Rambla de Santa Cruz de Tenerife y la Rambla de Pulido, dos arterias del corazón de la capital tinerfeña que, en su día, lograron convertirse en grandes vías comerciales de la ciudad. En cambio, la situación que presentan ambos espacios en la actualidad dista mucho de la que vivieron años atrás, presentando una radiografía actual que rebela un estado casi catatónico de estas zonas.
En los últimos diez años, muchos establecimientos ubicados en las Ramblas se han visto abocados al cierre, cronificando una situación a la que se suma una actividad cultural en decadencia tras la clausura del Cine Víctor y la inactividad del Teatro Baudet, además de la invasión de personas sin hogar que mendiga o duerme en bancos, aceras o en el exterior de los pocos negocios que aún siguen en pie.
Con la intención de recuperar la vida de estos enclaves, el pasado año nació la asociación de vecinos Las Ramblas, al frente de Reynaldo González, quien es tajante ante la situación de esos céntricos núcleos poblacionales que, en su opinión, están en “estado de abandono” y reclama mejoras.

“Los barrios son historia, pero también personas. El Ayuntamiento de Santa Cruz tiene que atender ambas cosas y adecuar las infraestructuras a las necesidades reales de los vecinos, impulsando un plan de acción que logre devolver la dignidad a estas zonas de la ciudad, hoy en decadencia”, indica.
En este sentido, González especifica que la falta de limpieza de las calles, “pese a que ha mejorado mucho en los últimos meses”, sigue siendo un asunto pendiente a acometer. “No estamos en la situación de caos del pasado año, pero aún hace falta mucho más.
Necesitamos más contenedores y baldeos de las aceras, pues debido al elevado número de personas que transitan por las Ramblas, sobre todo indigentes, la suciedad sigue estando muy presente”, detalla.
Una situación de la que no solo responsabiliza al Consistorio, sino que en gran parte achaca “al poco civismo” de vecinos y empresas que se traduce en que casi a diario la basura y enseres se acumule por fuera de contenedores, originando plagas de cucarachas y roedores en las calles. “Hace falta más vigilancia, más sanciones y sobre todo más educación”, subraya.

A su juicio, las personas sin hogar son causantes de muchos de los problemas que viven Las Ramblas. “Aparte de generar suciedad, tirando latas de bebidas y restos de comida al suelo, se ponen por fuera de comercios, como supermercados, dando una imagen que no favorece al barrio y transmitiendo, en muchas ocasiones, una sensación de inseguridad ciudadana”, comenta González.
“Los vecinos hemos logrado el cierre de un cajero automático en La Rambla de Pulido, donde se metían muchas personas sin hogar a dormir, pero este problema se traslada, pues ahora lo tenemos instalado en el Cine Víctor, donde tras las rejas se acumula mucha basura y hasta botellas de plástico llenas de orines que dejan indigentes que frecuentan la zona, lo que es origen de un foco de insalubridad e infección”, relata González.
Al respecto, manifiesta que “pedimos al Ayuntamiento que actúe con contundencia. El barrio está destruido y necesita de un plan de reactivación con el que se pueda recuperar la actividad comercial y vecinal, además de acometer la mejora de las infraestructuras urbanas, pues las aceras tienen más de 60 años, son estrechas y carecen de accesibilidad”.

Plan de acción
“El barrio tiene que ser valorado como se merece, ya que son importantes vías de tránsito de la capital que, además, atraviesa el tranvía. Hay que devolver la actividad comercial y de ocio a Las Ramblas, donde ahora mismo se ha tocado fondo cuando es una zona de máximo potencial”, destaca el presidente de los vecinos de la zona.
Como soluciones, los residentes piden dotar a esta zona de un parking público y de renovadas áreas comerciales con restaurantes y terrazas que sirvan como polo de atracción y de reactivación comercial, máxime teniendo en cuenta que a partir del próximo año habrán nuevos atractivos para el barrio.
“La futura sede de CaixaForum que se ubicará en el parque Viera y Clavijo, junto a la reapertura del Cine Víctor como sala para conciertos o la reforma del Teatro Baudet debe aprovecharse para dinamizar Las Ramblas, pero para ello debe de existir más voluntad política para remodernizar este espacio de la ciudad”, añade el líder vecinal.
Por otra parte, considera que aprovechar la plaza de Toros, hoy sin uso y abandonada, sería otro punto a favor para la Rambla, al crear un espacio único para la capital en el que el ocio y el comercio sean los pilares clave. “Nos comprarían Las Ramblas en cualquier lugar del mundo, pero hace implicación política para devolverle el esplendor”, sentencia González.
El Ayuntamiento, a través de la Sociedad de Desarrollo y del distrito Centro-Ifara, trabaja en la reactivación de esta zona urbana. En el marco del Plan de Transformación del Comercio en la Rambla y Salamanca se han identificado más de 400 locales vacíos que ahora forman parte de un directorio para que otros emprendedores interesados quieran abrir negocios. Una iniciativa que, además, se acompaña de la intervención artística de creadores canarios para decorar escaparates y fachadas de locales vacíos, lo que contribuirá a revitalizar, modernizar y dinamizar esta área urbana.







