Santa Cruz quiere ser una ciudad más sostenible, inclusiva y resiliente, en la que prime la ordenación del territorio, el uso racional del suelo urbano, el acceso a la vivienda y una mejor movilidad que redunde en la revitalización de la ciudad. Bajo estas premisas, el Ayuntamiento capitalino está elaborando la Agenda Urbana Local, documento estratégico que siguiendo el modelo nacional, contempla diez objetivos a lograr para la cohesión social y el desarrollo económico del municipio.
Para definir esta hoja de ruta, el Consistorio ha activado la fase de participación ciudadana para definir, junto a la población y los agentes sociales y económicos, el modelo de desarrollo sostenible que marcará el futuro de Santa Cruz. Desde el pasado 22 de enero, los vecinos pueden acceder a un foro, a través de la web municipal, para aportar ideas y proyectos en áreas como Medioambiente, Energía y Movilidad Sostenible; Economía Urbana y Digital; Cultura, Patrimonio y Turismo; e Inclusión Social. Propuestas que hasta el 13 de marzo podrán presentarse para integrar el documento final.
No obstante, este canal de participación ciudadana, tras más de un mes en marcha, no ha recibido muchas aportaciones vecinales hasta el momento en los ejes propuestos, siendo el relativo a Medio Ambiente, Energía y Movilidad Sostenible el que concentra más sugerencias, básicamente centradas en la mejora del tráfico.
Así, algunos vecinos abogan por descongestionar la zona del Parque Rural de Anaga a través de un nodo de transporte público ubicado en las afueras de San Andrés, desde donde organizar la afluencia de coches hacia la zona. Otros se decantan por fomentar el uso del parking del Intercambiador o convertir edificios abandonados, como el de la antigua sede de Flex, en macroaparcamientos públicos acompañados de un servicio de guaguas lanzadera que sirvan de nexo con el centro urbano.
Implantar rutas transversales para el tranvía para mejorar la conectividad y reducir el uso del vehículo; utilizar semáforos con sensores, para que el tráfico fluya cuando no hay coches esperando en el otro sentido; o priorizar las líneas de guaguas por horas y trayectos más demandados, ocupan otras de las aportaciones en movilidad.

Aportaciones
En cuanto a Medio Ambiente, las ideas van desde usar tecnología no contaminante para la limpieza de grafitis en plazas, parques o monumentos a transformar el barranco de Santos en un espacio de senderismo urbano. Todo unido a la implementación de una tasa turística en zonas más visitas que contribuya a mejorar la calidad de vida en el municipio.
Para el área de Economía Urbana y Digital, los proyectos se centran en crear una estrategia de posicionamiento del municipio como hub de servicios digitales en la nube para competir en mercados internacionales. También, se aboga por una estrategia integral de Smart City basada en IoS y Gemelos Digitales, que permitan la captura de datos en tiempo real para simular escenarios, planificar inversiones y evaluar el impacto de las decisiones públicas antes de su implementación.
En el área de Cultura, las aportaciones de los ciudadanos apuestan por impulsar proyectos de modelados 3D del catálogo patrimonial histórico de la ciudad para conservarlos o utilizarlos en plataformas digitales para difusión y restauración digital. Se plantea, también, la creación de un mapa cultural y turístico digital y/o físico que integre tanto el patrimonio conservado como aquel que ha desaparecido o ha sido parcialmente destruido.
Otra idea es crear un mercado artesano, cerca de la calle Castillo o junto al Auditorio, que favorezca la producción local como garante de empleo; al igual que diseñar un plan de señalética patrimonial inteligente que permita poner en valor los elementos culturales mediante placas informativas unificadas en edificios y códigos QR.
Finalmente, en el área vinculada a la Inclusión Social las ideas se basan en que Santa Cruz se adhiera a la Red Mundial de Ciudades y Comunidades Amigables con las Personas Mayores, promovida por la Organización Mundial de la Salud, como respuesta al rápido envejecimiento de la población; o impulsar una industria de diseño de pins de la ciudad destinados a la venta turística, que generaría unos cien puestos de trabajo sostenibles.
Al respecto, el alcalde capitalino, José Manuel Bermúdez, subraya que “la ciudadanía tiene la oportunidad de influir directamente en el diseño del modelo de ciudad que queremos para los próximos años. La Agenda Urbana no puede construirse sin la voz de quienes viven y sienten Santa Cruz cada día”.
Palabras que refrenda, igualmente, el concejal de Servicios Públicos y Planificación Estratégica, Carlos Tarife, de cuya área depende el impulso de la Agenda Urbana Local. El edil explica que una vez acabe el plazo de participación ciudadana se tendrá en cuenta las opiniones más viables para, a partir de ahí, “diseñar la hoja de ruta que llevará a cabo Santa Cruz en los próximos años, vinculada al Plan Estratégico de la ciudad”.
Por lo tanto, las dos fases llevadas a cabo hasta el momento configurarán el trabajo previo a la definición de este plan, que “permitirá abordar problemas como la desigualdad social, la pérdida de identidad cultural, el deterioro del medio ambiente y la falta de coordinación entre diferentes políticas urbanas al articular una visión integral y colaborativa con la que mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y promover un desarrollo urbano más inclusivo y resiliente”.
Financiación
“El Ayuntamiento solicita a los vecinos que aporten proyectos para mejorar la ciudad en base a iniciativas viables con las que poder dar respuesta a retos ya identificados y otros futuros, por lo que las líneas que integren la Agenda Urbana contará con financiación necesaria para materializarlas en el futuro”, afirma Tarife.
Para la elaboración de la Agenda Urbana Local, el Consistorio chicharrero realizó, en una primera fase, un diagnóstico de situación que permitió identificar los problemas y retos de la ciudad, así como sus debilidades, fortalezas, oportunidades y amenazas. Este diagnóstico fue validado y enriquecido a través de un proceso participativo presencial y online que tuvo lugar durante los meses de octubre y noviembre de 2024.
Fruto de este trabajo, se ha comenzado a elaborar la segunda fase del proceso, dirigida a identificar posibles proyectos susceptibles de dar respuesta a retos y problemas de la ciudad, en los que la participación ciudadana es clave.
Además, a mediados del pasado mes de diciembre, se celebraron diversas mesas de trabajo entre las diferentes áreas municipales con el objetivo de recabar opiniones y propuestas de vecinos, instituciones, organizaciones y asociaciones sobre los posibles proyectos a incluir en la Agenda Urbana Local. Una recopilación de ideas a las que se añadirán las resultantes de la participación de los ciudadanos en el diseño de la ciudad del siglo XXI.







